Uso didáctico de youtube



Desde su creación en 2005, YouTube se ha ido convirtiendo en una de las mejores plataformas para compartir contenidos de todo tipo. Una de las últimas tendencias se centra en la educación, con tutoriales de temáticas tan dispares como idiomas, matemáticas, química, cocina e incluso materias más singulares como la papiroflexia. Sus vídeos arrasan en la plataforma y acumulan cientos de suscriptores y visualizaciones. Este hecho ha convertido a YouTube en una herramienta de gran valor tanto para docentes como para alumnos, que buscan resolver sus dudas de una manera amena y rápida.

Claves para crear vídeos en YouTube para la educación

Conoce a tu público: Antes de comenzar a grabar tus vídeos, plantéate a quién quieres dirigirte. Será necesario que tengas muy clara la edad y el nivel educativo de quienes van a ver tus vídeos. En definitiva conocer preferencias y motivaciones de tus alumnos.

Brevedad: Evita que el alumnado pierda interés y ayuda a centrar la atención en un único tema, lo que facilitará el acceso a la información que se quiere transmitir.

Cuida los detalles: Asegúrate de que tanto el guion como la puesta en escena son correctas antes de grabar y sobre todo antes de subir el vídeo. Un vídeo cuidado será mucho más atractivo. También deberás tener en cuenta la calidad de la imagen y del sonido.

Aprende de tus alumnos : El feedback que recibas de ellos, tanto en las visualizaciones como en los comentarios, te ayudará a pulir los detalles que no funcionen y a mejorar tus vídeos.

Creatividad: YouTube ofrece una gran libertad creativa a los docentes. Aprovechar las posibilidades del medio para ofrecer contenido atractivo y entretenido ayudará a aumentar el número de visualizaciones por muy denso que sea el contenido.


Por lo tanto, una de las mejores herramientas TIC  que contamos es la web es YouTube, ya que contar con una plataforma de videos accesible hace que la enseñanza pueda ser más didáctica. Además tenemos canales de todas las especialidades y proliferan docentes explicando en video sus asignaturas.

¿Qué herramientas conoces que pueden ser útil para interactuar de manera eficaz en YouTube?

En este artículo  vamos a comentar diferentes herramientas que puedes tener en cuenta.



ytcutter.com/es/ es un servicio  que nos ayudan a editar los videos que escojamos, recortando solo aquellas partes que son de nuestro interés. Por ejemplo, tenemos un video de 7 minutos donde solo nos interesa mostrar a nuestros alumnos un fragmento de dos minutos. Con estas herramientas (aunque tiene diferentes métodos) podremos editarlos sin problemas.

Por otro lado, si lo que necesitamos es visualizar videos con nuestros alumnos en tiempo real estando en distintos lugares, podemos utilizar Watch2gether. Es una herramienta que nos permite sincronizar todo un grupo para ver un video online, contando con un chat para intercambiar ideas.

Una herramienta más compleja, si deseamos insertar un video en nuestro blog es Embedplus. Nos permite incorporar muchísimas funciones, como escoger el momento del inicio del video, agregar zoom, poder realizar anotaciones, reproducirlo en cámara lenta, entre otros.

En otras ocasiones, necesitamos combinar varios videos y crear uno solo, para ello contamos con DragonTape. Solo tenemos que seleccionar las URL de los videos que nos interesa y en la interfaz de este servicio web realizamos la edición de manera muy simple, creando un solo enlace para compartir.

Si no queremos que nuestros alumnos se distraigan con las propagandas de YouTube podemos recurrir a ViewPure que nos mostrará una interfaz completamente limpia de sugerencias y comentarios, centrándose solo en el video. Otras opciones con el mismo propósito es Safeshare, que al igual que la propuesta anterior, solo tienes que pegar el link del video.

Un servicio web que me gusta muchísimo es WeVideo, que nos permite editar un mismo video en tiempo real de manera colaborativa con diferentes personas. Y por supuesto, puedes contar con las herramientas que te brinda el mismo YouTube para editar y agregar efectos aquí te compartimos un video donde muestra qué puedes lograr.

  Uno de los mejores cursos online es "edición de video con photoshop CS6". Puedes ver su descripción y características aquí 

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Guía de buenas prácticas educativas

 



La sociedad del conocimiento en la que nos encontramos, aunque suene paradójico, no pretende, como meta final, trasmitir conocimientos, sino más bien navegar en este universo utilizando habilidades y destrezas que permitan la utilización de ese conocimiento aplicado a unos fines construidos socialmente; en otras palabras, formar a ciudadanos y ciudadanas competentes en el uso del conocimiento, por ello, las competencias se han situado en elementos de adquisición educativa prioritaria. La Consejería de Educación de Andalucía presentó en 2012 una Guía muy interesante sobre buenas prácticas y que publicamos en este artículo.

La educación requerida por la sociedad ha de intervenir sobre las futuras generaciones centrando sus esfuerzos en la adquisición de “competencias básicas” que permitan al alumnado alcanzar el éxito personal, social y, por ende, educativo. Desde que los organismos nacionales e internacionales dedicados a la evaluación de los sistemas educativos, de las prácticas docentes y de los aprendizajes del alumnado, han optado por valorar no tanto el conocimiento de contenidos académicos como la adquisición de competencias para aplicar dichos conocimientos a su vida, las reformas se han aplicado en la implementación de estas “competencias básicas” en sus sistemas nacionales con el fin de capacitar al alumnado en la mejora significativa de la funcionalidad de los aprendizajes. 

“En general, en el debate educativo puede constatarse un cambio de mentalidad en el que nos alejamos de los conocimientos aprendidos de memoria y se prefieren las competencias y calificaciones que ya no se pueden adquirir en un proceso lineal, sino en un proceso de aprendizaje integrado que tenga en cuenta las posibilidades de transferencia de conocimientos, la inclusión de temáticas complejas, el aprendizaje cooperativo, etc.

 La aplicación de nuevos escenarios didácticos que mantengan un equilibrio, en demasiadas ocasiones inestable, entre contenidos académicos y competencias básicas, genera en el profesorado abundantes e importantes dudas sobre su importante labor docente. Específicamente, el profesorado demanda el conocimiento de modelos que orienten su función didáctica hacia la “enseñanza por competencias básicas”. Es decir, necesita conocer “buenas prácticas” docentes para el desarrollo en el aula de las competencias básicas del alumnado

 Las buenas prácticas son experiencias consideradas ejemplares que orientan la acción educativa apoyada en acciones ya realizadas. Pero la buena práctica no es una práctica singular, no debe confundirse buena práctica con práctica espectacular o llamativa. A menudo existen prácticas irrepetibles que solamente se pueden dar en un contexto determinado y no pueden “exportarse” a otros centros cuyas características difieran sustancialmente de aquellas que la propiciaron. Por tanto, la buena práctica es solamente un modelo y cada contexto exige una adaptación concreta. 

Las adaptaciones deben conservar, sin embargo, los principios esenciales de la buena práctica original. ¿Cómo podemos entender que una práctica es buena para servir de modelo a otras prácticas? Evaluándolas. Y los criterios a utilizar pueden construirse sobre las siguientes cuestiones (Miguel Calvillo, CEP Córdoba): - ¿Consigue los objetivos del modelo propuesto? - ¿Implica varias competencias de manera natural, integrándolas en la realización de una tarea que resuelva situaciones o problemas? - ¿Es accesible, ejecutable y soluciona problemas?

Guía sobre buenas prácticas docentes from Consejería Educación .2012. Junta Andalucía

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Digitalización acelerada en las universidades como consecuencia de la pandemia

 

La transición digital debe ser prioridad
Aprendizajes para el período post Covid-19
  • Aprovechar la apertura y entusiasmo por la educación en línea.
  • Planear un proceso de digitalización a la medida para cada institución, buscando desarrollar resiliencia ante futuras crisis y aprovechar las oportunidades de las nuevas tecnologías.
  • Explorar decididamente alianzas con actores no tradicionales, por ejemplo, los bootcamps de formación digital o las grandes empresas de tecnología.
  • Estrechar lazos con los sistemas locales de emprendimiento e innovación.
Iniciativas pioneras

Un año atrás con la llegada del COVID-19, más de 23 millones de estudiantes y 1,4 millones de profesores fueron afectados por la suspensión de las clases presenciales en los campus universitarios de todos los países de América Latina, según estimaciones de la Unesco. ¿Pudieron las universidades adaptar rápidamente sus mecanismos operativos y pedagógicos para funcionar en línea de forma efectiva? ¿Cuáles han sido los principales desafíos? ¿Qué lecciones deja la pandemia a las universidades latinoamericanas?

Antes de ensayar algunas respuestas, es importante mencionar que la emergencia sanitaria se ha dado en un contexto de retos competitivos a los cuales las instituciones de educación superior ya se venían enfrentando, producto del cambio tecnológico acelerado en la sociedad y la economía. Ya para nadie es extraño que la tecnología ha venido redefiniendo los oficios y puestos de trabajo, permeando a todas las ocupaciones y provocando cambios en los tipos de habilidades y conocimientos requeridos, así como en los modos de enseñar y aprender. Tampoco es desconocido el crecimiento exponencial de contenidos educativos en Internet que están disponibles para todas las personas con acceso a la red.


Asimismo, las universidades han venido observando un incremento de competidores con la aparición de nuevos modelos para la educación en línea tales como Coursera, Crehana o Platzi, la entrada de universidades corporativas abiertas al público con una oferta de cursos tecnológicos como Amazon University y el surgimiento de startups educativas especializadas en la formación rápida e intensiva en habilidades digitales avanzadas, también conocidas como bootcamps de programación.

Teniendo en cuenta estos factores y buscando responder a las preguntas anteriormente planteadas, el BID organizó en Costa Rica, el 10 y 11 de marzo pasado, un foro virtual denominado “Digitalización acelerada: lo que la pandemia le enseñó a la educación”, cuyo segundo día estuvo centrado en las universidades y en nuevas modalidades de educación disruptiva.

En la presentación central del evento, Juan Carlos Navarro, asesor senior de la División de Competitividad, Tecnología e Innovación del BID, se planteaba, a partir de lo vivido en el primer año de pandemia, ¿cómo se adapta la universidad latinoamericana al rápido cambio tecnológico y económico? Una de sus conclusiones principales: “la transición digital de las universidades es un tema urgente”.

La evidencia parcial disponible nos indica que, durante la pandemia, la principal barrera para el aprendizaje en línea no fue la falta de conectividad o de dispositivos digitales por parte de los estudiantes universitarios, independientemente de su nivel socioeconómico. El hecho más resaltante es que ha habido una diferencia notable entre las universidades bien preparadas, las mínimamente preparadas y las nada preparadas para la transición a la enseñanza en línea.

Adicionalmente, si bien las autoridades universitarias reconocieron rápidamente la necesidad de explorar nuevos caminos pedagógicos, en medio de la crisis lo que aconteció fue que la gran mayoría de la instrucción en línea reprodujo la entrega de clases presenciales a través de las plataformas digitales de videoconferencia como Zoom, Microsoft Teams o Google Meet. Sin embargo, aunque la mayoría de los profesores universitarios recibieron entrenamiento en el uso este tipo de plataformas, la capacitación en metodologías de enseñanza online fue escasa o nula.

Ante el escenario complejo de cambios económicos y revolución digital que estamos viviendo, ¿cuáles son los riesgos y oportunidades para las universidades latinoamericanas en el periodo post Covid-19? Todo apunta a que es necesario capitalizar los aprendizajes del 2020 y competir desarrollando nichos y explotando oportunidades. Entre estas podemos mencionar:

No obstante, no debemos perder de vista los riesgos que existen tanto para las universidades como para la política pública. En el caso de las universidades, el riesgo de la complaciente vuelta a lo de siempre, en la forma de un abandono de la experiencia en línea y los aprendizajes adquiridos en este último año. Del lado de la política pública, el riesgo de falta de conectividad y acceso a computadoras en las universidades, así como la carencia de asistencia técnica y presupuestaria en las universidades pequeñas y medianas que impedían el desarrollo de la enseñanza en línea antes de la emergencia, sofocando la innovación. Otra amenaza es mantener la concepción de que las carreras universitarias tal como las conocemos son el único camino para obtener habilidades avanzadas, cerrándose a la ola de disrupción que está ocurriendo al margen de las universidades.

Algunos de los protagonistas de esta ola de innovación educativa compartieron sus experiencias durante del evento virtual del BID. A continuación, mencionamos sus proyectos e iniciativas y resumimos sus reflexiones.

Para Angélica Natera, directora ejecutiva de Laspau, tres aprendizajes valiosos para las universidades son dar prioridad a generar las competencias requeridas para la empleabilidad, ser capaces de aprender a reaprender o tener apertura para repensar lo que se enseña, y reconocer que la tecnología tiene el poder de eliminar fronteras, pero también de abrir brechas de desigualdad.  En este contexto iniciativas como Technological Frontiers, de Laspau y Microsoft, buscan generar un espacio para articular diferentes sectores de la sociedad para empoderar a las universidades para acelerar la adopción de tecnologías y convertirse en agentes de cambio.

De la misma forma, proyectos colaborativos como MetaRed, la red de Fundación Universia para temas de digitalización universitaria, una red de redes de responsables de tecnología de información de universidades públicas y privadas de Iberoamérica que buscan compartir mejores prácticas, casos de éxito y realizar desarrollos tecnológicos colaborativos que apunten a la transformación digital de las universidades. Tomás Jiménez, coordinador global de MetaRed, destacó el trabajo que viene realizando con los rectores de las universidades de la región producto del Diálogo Virtual con Rectores de Universidades Líderes de América Latina, organizado por el BID y Universia Banco Santander. Como resultado de este diálogo, se creó, junto con el BID, un curso online para rectores que les ayudó a desarrollar planes de transformación digital para sus universidades.

Otro ejemplo que pudimos conocer es del Gobierno de Costa Rica y su programa que otorga becas completas para cursos de programación de tres a cuatro meses con dos reconocidos bootcamps: 4 Geeks Academy y Desafío Latam. Se trata de una iniciativa del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT), en el marco de un programa financiado por el BID, que pudo capacitar en medio de la pandemia a más de 200 costarricenses. Federico Torres, viceministro de Ciencia y Tecnología del MICITT, y Vanessa Gibson, directiva de la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (CINDE), organización aliada en esta iniciativa, destacaron que la apuesta por los bootcamps se debió al potencial transformador de esta metodología disruptiva para la formación de habilidades, la relevancia del sector TIC en el país (6% del PIB) y la demanda del sector privado por contar con talento humano capacitado. A partir de esta primera experiencia exitosa, MICITT y CINDE lanzaron una segunda convocatoria de becas en abril de 2021.

Marcelo Ricigliano y Diego Arias, directores de 4Geeks Academy y Desafío Latam respectivamente, coincidieron en que la motivación de su lado para participar en el programa del MICITT fue que el objetivo estuvo bien planteado y que el gobierno conocía la metodología de los bootcamps, así como las necesidades de las personas interesadas en la capacitación. Como el programa empezó antes de la pandemia, uno de los retos más importantes del proceso fue la adecuación de la convocatoria y la propia metodología de los bootcamps al formato virtual, lo cual se logró con éxito.

El caso de Costa Rica es un ejemplo que normalmente no sucede en otros países de la Centroamérica. El ofrecimiento de becas del estado a estudiantes para capacitarse con bootcamps de programación en otros países es casi imposible. Costa Rica fue el uno de los primeros países de América Latina y el Caribe en hacer esto posible.

Son numerosos los retos y aprendizajes que la pandemia deja a las universidades y a programas disruptivos.. Un aspecto fundamental es reconocer que la transición digital de las instituciones de educación superior latinoamericanas es un asunto prioritario. Todo lo aprendido durante el 2020 debe llevar a una efectiva transformación digital de las universidades, a la continuidad de programas disruptivos como los bootcamps y a repensar permanentemente la formación de talento en un mundo cambiante.

Fuente: iadb.org /redem.org

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