Urgente desconexión digital en el proceso de aprendizaje

 


Una de las rutinas más necesaria y saludable para el presente

 

La competencia digital es imprescindible para el presente y futuro de nuestra sociedad. Del mismo modo, no hay que ser adivino, para darnos cuenta de la importancia que va a tener la enseñanza y el aprendizaje en torno a la DESCONEXIÓN DIGITAL.

 

Ya conocemos jurisprudencia y normativa que regula la desconexión digital laboral, pero poco se habla, de momento, de la urgente desconexión digital en momentos de ocio y tiempo libre.

 

Cada vez son más jóvenes las personas que están enganchadas a los móviles, tabletas o cualquier dispositivo que proporcione internet e interacción con redes sociales, juegos u otras aplicaciones de ocio. Y es por ello, por lo que no puede pasar inadvertido para la escuela, institución clave para educar y formar a las personas no sólo en conocimientos, también en valores y hábitos saludables.


Podría parecer paradójico que exista, por un lado, una competencia digital que cada vez tiene más peso en las áreas, y por otro, la necesidad urgente de enseñar a nuestro alumnado a desconectar digitalmente. Pero no lo es, ni siquiera contradictorio.

 

En muchos trabajos, también en la escuela, y más conforme avanzan los cursos, se hace imprescindible aprender con ordenadores, smartphone, proyectores, internet… Pero eso no es excusa para generar una adicción desmedida e insalubre por su uso. Rara vez pasa esto con los libros de texto, diccionarios, cuadernos o fichas, por mucho que se utilizasen en el pasado, o en el presente…

 Ha llegado el momento de destacar en mayúsculas este hábito saludable “DESCONEXIÓN DIGITAL”, al igual que se trabajan otros muchos como el descanso, la actividad física, la alimentación equilibrada, la socialización…

 Es un buen momento para introducirlo en los currículos básicos educativos de todas las etapas, así como en sus concreciones autonómicas, siendo un elemento transversal a todas las áreas.

 Cuando un niño desconecta de las pantallas, busca otro qué hacer. Sobre todo, en edades infantiles y adolescentes, este momento de ocio debería estar asociado al juego y al movimiento, por ello, ese tiempo de desconexión digital debe sustituirse mayoritariamente por tiempo de actividad física, aire libre, juego, socialización… Y también para otras actividades como la música, la lectura, la cocina, los juegos de mesa, etc.

Obviamente, como sucede con el resto de hábitos o valores, el trabajo coordinado con la familia es imprescindible para conseguir el aprendizaje a largo plazo. Y principalmente, predicar con el ejemplo docente y familiar, serán siempre el mejor método de enseñanza.

 

Poco enseñaremos si pedimos a nuestros hijos que desconecten de los videojuegos y nosotros no lo hacemos de nuestras decenas de grupos de WhatsApp o de las redes sociales laborales.

Poco o nada conseguiremos, si pedimos a nuestro alumnado todas las tareas escolares en formato digital o con uso imprescindible de internet y del ordenador.

 

Como cualquier aprendizaje será necesario acompañar al principio desde casa: acompañar en esa práctica deportiva o de juego en el parque, acompañar en escuchar música, en comidas con diálogo y sin televisión, en lecturas antes de dormir…


Del mismo modo hay que acompañar en la escuela y desde todas las áreas: realizando prácticas que no necesiten siempre de pantallas, que no sean siempre sentados, que impliquen movimiento, que sean en el medio natural, juegos que puedan volver a practicar fuera del centro educativo…

 

Dicho esto, no creo que prohibir a los niños o adolescentes de las pantallas en su tiempo libre sea la solución. No creo que el desconocimiento o la privación de una actividad de actualidad haga más felices y libres a las personas. Creo que la felicidad va ligada a la libertad para decidir, y se produce cuando eres conocedor de las posibilidades que tienes, y optas por las saludables. Es decir, que sabes utilizar una tv, smartphone o una videoconsola para divertirte, incluso que lo usas diariamente, pero no supone una necesidad, ni mucho menos una adicción, porque eliges ocupar tu tiempo libre mayoritariamente con otro tipo de actividades saludables, que son fruto del ejemplo, de los valores y de la enseñanza que has recibido en casa y en la escuela.


En definitiva, como adultos, tenemos que comenzar a llenar nuestra agenda semanal de actividades saludables para que nuestros jóvenes sean testigos del hábito de la DESCONEXIÓN DIGITAL. Y como docentes, tenemos que lanzar este mensaje con propuestas curriculares y educativas que ganen la batalla a la adicción a las pantallas. De lo contrario la competencia digital provocará más perjuicios que beneficios a nuestra sociedad.

Fuente: Alfonso Zafra Valencia. Maestro Educación Física CEIP Octavus. Utebo (Zaragoza)

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Resilencia educativa



La resiliencia educativa es la capacidad que tienen los alumnos para obtener un buen rendimiento a pesar de sus circunstancias sociales, económicas o familiares adversas. La cuestión clave es averiguar qué contexto personal, familiar y de los centros educativos favorecen la capacidad de resiliencia de los estudiantes.


Conocer esas características protectoras es fundamental para tratar de ayudar a los menos resilientes o más desfavorecidos socialmente. Los datos analizados en la investigación provienen del estudio Progress in International Reading Literacy Study (PIRLS), de la International Association for the Evaluation of Educational Achievement (IEA). La prueba PIRLS evalúa la comprensión lectora del alumnado de cuarto grado, que en España corresponde a los estudiantes de cuarto de Educación Primaria.

Fue utilizada una muestra representativa del alumnado de 23 países de la Unión Europea, España incluida. Se trata de una muestra amplísima de 117 000 estudiantes europeos pertenecientes a 4 300 centros educativos, y en lo relativo a España se evaluaron 14 500 alumnos de más de 600 centros.

Indicadores sociales, económicos y culturales

Para determinar la situación socioeconómica de los estudiantes se utilizó el denominado Índice Social, Económico y Cultural (ISEC), que se elabora a partir de cuatro indicadores:
Posesiones en el hogar.
Libros en casa.
Máximo nivel educativo de los progenitores.
Máximo nivel de ocupación de los progenitores.

A partir de los datos obtenidos se considera que un alumno es resiliente cuando su ISEC está por debajo del primer cuartil de su país, es decir, se encuentra entre el 25 % con valor más bajo en este índice, y, sin embargo, obtiene unos buenos resultados académicos, situados por encima del tercer cuartil, entre el 25 % de los mejores estudiantes.

La conclusión del estudio es que un 23 % de alumnos resilientes en los países europeos estudiados, bajando ligeramente en el caso de España al 21 %.

¿Qué potencia la resiliencia?


Se analizaron diez variables del contexto individual y familiar del alumnado y catorce referidas al contexto del docente y sus estrategias pedagógicas. Si bien los resultados detallados pueden consultarse en el citado trabajo, cabe destacar aquí algunos de los más relevantes.

En todos los países estudiados de la Unión Europea los alumnos que presentan mayor confianza lectora tienen más probabilidad de ser resilientes que sus compañeros con menor confianza, llegando a incrementar las posibilidades de resiliencia hasta en un 82 % en el caso de España.

También se incrementa la probabilidad de resiliencia en la mayoría de los países el tener un alto sentido de pertenencia al centro, haber adquirido tareas de alfabetización temprana en el entorno familiar (conocer el alfabeto, leer palabras o frases sencillas), haber realizado actividades de lectura antes de comenzar la escuela (sus progenitores les leían libros o cuentos o les cantaban canciones) o haber asistido a centros educativos antes de iniciar la enseñanza primaria.

Los factores relativos al contexto y a la labor del profesorado predicen en menor proporción la condición de resiliencia del alumnado que sus antecedentes familiares e individuales. No obstante, algunas variables referentes a los docentes y su praxis tienen especial interés en cuanto a su impacto sobre la probabilidad de resiliencia del alumnado.

El clima de seguridad y convivencia en los centros y el uso de estrategias de lectura comprensiva y reflexiva aumentan la probabilidad de resiliencia, llegando a cerca de un 20 % en el caso de España.



Por el contrario, estrategias docentes de carácter rutinario, repetitivo y monótono tienden a rebajar las probabilidades de resiliencia del alumnado.

Un 21 % de estudiantes resilientes en España

En Europa en torno a un 23 % de los estudiantes de cuarto grado muestran un elevado grado de resiliencia educativa, es decir, sacan adelante sus estudios con éxito a pesar de las circunstancias socioeconómicas y culturales adversas. En el caso de España, este porcentaje baja ligeramente a un 21 %.

Características como la confianza en la lectura, la implicación de las familias en la educación de sus hijos, la asistencia a centros antes de iniciar la escuela primaria, el buen clima escolar, o los docentes que huyen de estrategias rutinarias potencian la capacidad de resiliencia de los estudiantes, tanto en España como en el resto de países europeos estudiados.

En suma, el mensaje positivo es claro: la resiliencia académica de los estudiantes puede mejorarse de forma significativa potenciando la implicación educativa de los progenitores y las escuelas activas y estimulantes.


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Selección enlaces de interés de ayuda para elaborar programaciones didácticas

 


En este artículo vamos a incluir una selección de enlaces publicados en la red y que pueden servir para el docente en la elaboración de su programación de aula de inicio de curso como en la programación de departamento o programación de ciclos, etapas o centro.

También puede servir para las oposiciones docentes que se convoquen para el año 2022 que mayoritariamente en las comunidades autónomas serán de maestros y se tendrá ya muy en cuenta currículos autonómicos de la materia aplicando la LOMLOE.

 Las fuentes además de internet  que nos pueden ayudar para elaborar la programación didáctica son las programaciones de aula si usamos libro de texto y que cada editorial ha preparado respecto a la asignatura también las programaciones que dispone el departamento y/Centro que se han elaborado años anteriores. 

 La referencia sobre cómo elaborar una programación y ejemplos gratuitos de diferentes etapas que tendremos que actualizar a la normativa LOMCE-LOMLOE podemos encontrarla en la web www.programacionesdidacticas.com

Oros enlaces de interés de ayuda para elaborar programaciones didácticas son:

-Modelos de programaciones didácticas

- Guía para la elaboración de un programación didáctica en pdf

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- De la programación didáctica a la unidad didáctica

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Así es la educación que viene



Está plenamente aceptado que nos encontramos en una sociedad de la información (dicen también que del conocimiento, afirmación dudosa si se refiere al conjunto de la población). Recibimos noticias de todo tipo desde muy diversos medios, más o menos tradicionales: prensa, radio, televisión, internet o redes sociales. Esto deriva en la posibilidad de acceder a cualquier tipo de saber en pocos minutos o, incluso, segundos. Todos tenemos esa experiencia. Resulta obvio que cualquier circunstancia importante que modifique la realidad social debería tener repercusión directa e inmediata en los planteamientos del sistema educativo y, por hablar más concretamente, en el quehacer diario dentro de las aulas.

¿Está la educación estancada?

La educación institucional, sistémica, parece haberse estancado en principios clásicos, ya superados, que en su momento justificaron su aparición. Ciertamente, cuando todo el saber de la Humanidad se resumía en el Trivium y el Quadrivium (como ejemplo simplista, claro), la persona podía aspirar a dominarlo. Hoy no es así. Como afirma la investigadora Beatriz Pizarro, «el volumen de noticias e información que manejaba un hombre del siglo XVI en toda su vida era inferior al que cualquier hombre actual puede leer en una edición de The New York Times del domingo».

Es decir, con un simple click es posible disponer de tres millones de respuestas a nuestra pregunta en veinte segundos. Sobra información, quizá. El problema se presenta a continuación: ¿qué hacemos con tanta respuesta?, ¿es fiable toda esa información?, ¿cuál responde a mis intereses? Muchas más preguntas que el buscador de internet no nos va a contestar. Hay que plantearse, entonces, cuál es la formación que realmente necesitan las jóvenes generaciones para manejarse de forma autónoma en esta sociedad para acceder en igualdad de oportunidades a los distintos ámbitos en los que se desenvolverá su vida, para poder participar como ciudadano sin menoscabo de sus libertades.

Evidentemente, no será correcto continuar con un sistema que permita obtener títulos a base de memorizar informaciones que no se comprenden y que no capacitan para esta vida actual. Es necesario transformar el modelo y equilibrar el papel que deben jugar las diferentes competencias imprescindibles en la formación integral de la persona y, en consecuencia, organizar el diseño curricular en torno a las estrategias metodológicas y procedimientos de evaluación que resulten coherentes para alcanzar ese dominio de las competencias y objetivos que favorezcan la autonomía personal y la capacidad de seguir aprendiendo a lo largo de la vida.

En el título se cita el pensamiento crítico porque es lo opuesto a la memorización sin sentido. La posibilidad de cuestionar/se la utilidad de ciertos conocimientos nace de la capacidad de pensar autónomamente. No hay que limitarse a repetir sin comprender. Eso deriva en un olvido inmediato en cuanto cumple el cometido para el que se memorizó: reflejarlo en un examen y obtener una calificación. Es un proceso inútil, que supone una pérdida irrecuperable de tiempo y de vida que, por supuesto, no garantiza ninguna formación adecuada ni actitudes positivas hacia el aprendizaje permanente.

Cultivar el pensamiento crítico, divergente y creativo es la base del avance en la creación de estructuras mentales que nos hagan crecer como personas. Es contar con la seguridad de que seremos capaces de discernir entre las múltiples informaciones (o infoxicaciones) recibidas desde diversos medios y de no dejarnos manipular (dentro de lo posible) por las mismas. Y esto no es difícil trabajarlo en el aula (muchos docentes lo saben y lo practican). Tenemos a nuestra disposición tanto la prensa como internet o cadenas de televisión, herramientas que nos ofrecen la misma noticia con enfoques incluso contrarios. Los niños y adolescentes distinguen perfectamente esas variedades de matices y de enfrentamientos, en su caso. Y pueden argumentar en favor o en contra, debatir los puntos de vista recibidos. Conclusión: fomentar el pensamiento crítico es una tarea asequible, desde ya, para llevarla a la cotidianidad del quehacer educativo.

El alumnado como protagonista

Eso sí, hay que aparcar la repetición literal de lo que dice el libro o el maestro. Hay que emprender una tarea renovadora en la que el alumnado sea más protagonista, para lo cual se cuenta con estrategias ya conocidas e implantadas, cada día más, en nuestros centros: método de proyectos, aprendizaje basado en problemas, en retos o en tareas, asambleas, aprendizaje basado en juegos, debates, mapas mentales o conceptuales, trabajo cooperativo, diálogos simultáneos y un largo etcétera que estimula a implementar nuevas formas de hacer que, sin dejar de dominar determinados conocimientos necesarios y excelentes, favorecen el aprendizaje autónomo y, por lo tanto, el desarrollo del pensamiento propio y la competencia para defenderlo.

Todo ello, acompañado de una evaluación que valore los aprendizajes conseguidos ya que, en este caso, no resulta posible hacerlo mediante un examen tradicional. Cooperar, debatir, respetar al compañero, argumentar, opinar o buscar información no son tareas evaluables en dos horas cada tres meses. Hay que valorarlas día a día, mientras se llevan a cabo las actuaciones propuestas y realizadas en el aula.

Hay que pasar de un procedimiento puntual y escrito a otros variados que ofrezcan información acerca de cómo se aprende, qué se aprende o cómo se colabora: observación, entrevista, sociometría, fotovoz, etc., plasmando los datos obtenidos en anecdotarios, listas de control, escalas de valoración y fotografías. Esto tampoco es difícil ni precisa de nueva legislación. Está todo contemplado en la autonomía pedagógica que poseen los centros, por lo que se puede aplicar ya.

Si metodología y evaluación son coherentes y, además, persiguen lograr esa autonomía de pensamiento que reclamamos, lo vamos a conseguir. En los tiempos que corren no es una ocurrencia, sino una necesidad imperiosa formar (formarnos) personas íntegras, autónomas, con pensamiento propio y capacidad de defenderlo, evitando así la manipulación evidente que se pone de manifiesto todos los días en nuestro contexto vital.

En espera de un nuevo diseño curricular

Las noticias que nos van llegando desde el Ministerio de Educación y Formación Profesional parece que responden a estas exigencias sociales y curriculares. Ojalá se plantee un currículum más centrado en competencias necesarias para vivir en sociedad (al fin, en conocimientos aplicados, no puramente memorísticos), que favorezca el trabajo interdisciplinar y cooperativo, la colaboración activa entre el profesorado del centro y la promoción de planteamientos que fomenten, realmente, la transformación educativa que se espera desde muchos sectores profesionales. Si la norma legal ayuda a nuevos enfoques, no cabe la menor duda de que el impulso que precisa la educación actual podrá ser un hecho que transformará la vida y permitirá avanzar con cierta confianza en un contexto incierto como el que tenemos en estos tiempos.

Experto:
María Antonia Casanova es profesora de la Universidad Camilo José Cela y Directora del Instituto Superior de Promoción Educativa (Madrid), Universidad Camilo José Cela. Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original. Referencia web: https://ethic.es/

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La metodología 5s en Educación

 


En este blog colaborativo docente intentamos incluir innovación educativa y metodologías innovadoras como la que publicamos en este post cuya referencia está publicada en ojulearning.es por la experta en metodologías innovadoras Nuria Vallejo y que compartimos a continuación:

Las 5s es una buena técnica de origen japonés con una amplia trayectoria de éxito en el mundo empresarial de todo tipo alrededor del mundo, que ayuda a transformar el ambiente físico de las empresas y organizaciones en lugares más seguros, agradables y productivos, a través de fortalecer el orden, la limpieza, la estandarización y la disciplina entre sus profesionales.


Las 5s son acciones expresadas con cinco palabras japonesas que comienzan con S y cada palabra tiene un significado para la creación de un lugar digno y seguro donde trabajar. Pero, ¿qué significa cada una de las s?


ORGANIZACAIÓN-SEIRI

Tener en el lugar de trabajo aquello que realmente se necesita y en la cantidad adecuada. Eliminar los materiales y elementos innecesarios conservando todos los que se utilizan. Identificar, separar y eliminar.

ORDEN-SEITON

Establecer la manera en que los materiales necesarios se deben ubicar e identificar de modo que se puedan encontrar con facilidad. Clasificar, ubicar e identificar.

LIMPIEZA-SEISO

Identificar y eliminar las fuentes de suciedad, lugares difíciles de limpiar y establecer y aplicar procedimientos de limpieza. Identificar, planificar y eliminar.

ESTANDARIZACIÓN- SEIKETSU

Mantener las fases anteriores para preservar altos niveles de organización, orden y limpieza. Consiste en distinguir fácilmente una situación normal de otra anormal, mediante normas sencillas y visibles para todos. Estandarizar, cumplir y mantener.

DISCIPLINA Y HÁBITO-SHITSUKE


Trabajar permanentemente de acuerdo con las normas establecidas. Asumir el compromiso de todos y todas para mantener y mejorar el nivel de organización, orden y limpieza. Crear hábito y mejorar.


Propuesta para aplicar esta metodología en las aulas

La implantación de las 5s en las aulas y talleres permite crear espacios formativos acordes y coherentes con una formación integral y de calidad. No podemos olvidar que se basa en el trabajo de equipo, por lo que se debe involucrar a toda la comunidad educativa en el proceso de mejora.

Se proponen  las siguientes etapas de trabajo:


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Profesores para el Siglo XXI: Perfil académico, formación inicial y prácticas docentes de los profesores españoles



El trabajo presenta una revisión de las características académicas iniciales, la formación y la actividad profesional de los profesores españoles. El artículo se enmarca en el debate actual sobre la calidad de los docentes y su impacto en los resultados del sistema educativo. Teórica y conceptualmente el estudio adopta el enfoque propio de la meta-investigación. Desde el punto de vista metodológico, se lleva a cabo una revisión de la literatura sobre el tema que permita una reflexión fundamentada sobre las características diferenciales de los docentes españoles con respecto a otros docentes de otros sistemas educativos. Para ello se consideran algunos de los trabajos más relevantes y de mayor impacto publicados en los últimos años. En primer lugar, se caracteriza el perfil académico del aspirante a maestro, a través de la revisión de la literatura y de algunos datos procedentes del Sistema Universitario Español. A continuación, se presenta la visión comparada de algunos elementos formativos y de prácticas docentes habituales obtenidos, esencialmente, a través de los estudios GTI y TALIS de la OCDE. Estos incluyen a las prácticas instructivas (calidad del discurso, calidad del tema expuesto e implicación cognitiva del alumno) y el perfil formativo declarado por los profesores. Las conclusiones apuntan a que el perfil diferencial del aspirante a maestro y del docente en ejercicio no es netamente diferente al de docentes en otros sistemas educativos, salvo en cuestiones relacionadas con la formación inicial en el contenido disciplinar de la enseñanza y la formación en la competencia digital. El artículo se cierra con algunas reflexiones relativas a posibles retos para la renovación de la formación docente en la próxima década y con una presentación formal de este número monográfico.

Unidad editora: Secretaría General Técnica. Centro de Publicaciones. Ministerio de Educación y Formación Profesional

Descargar archivo gratuito en pdf

Propuesto por: Instituto Nacional de Evaluación Educativa

Fuente: Revista de educación Revista de Educación, 393. Julio-Septiembre 2021

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Aplicando neuroeducación en los entornos virtuales y digitales

 


La aplicación de la neuroeducación en las aulas  se realiza con el propósito de generar un aprendizaje significativo en nuestros estudiantes y ayudarlos a desarrollar hábitos, habilidades y competencias necesarias para el entorno profesional del 2030; para ello, es fundamental como docente de forma eficiente en beneficio de nuestros estudiantes.

¿Por qué neuroeducación? porque brinda una forma de enseñanza exitosa, alineada a la biología humana y a la anatomía cognitiva del cerebro, lo que permitirá desarrollar fortalezas y de esta manera poder alcanzar elevados niveles de aprendizaje de los estudiantes.

La primera responsabilidad que tienen los docentes es permitir a los alumnos aprender a través de la motivación, para que se puedan esforzar teniendo adecuados estímulos pedagógicos. Si se genera el entorno correcto, el estudiante sentirá un estímulo para practicar más las emociones definen nuestro comportamiento y desarrollar aún más sus capacidades cognitivas.

LA MENTE TIENE PODER

  • Todos nuestros pensamientos, esperanzas, miedos están en las neuronas de nuestro cerebro son las creencias profundas, actitudes y suposiciones respecto a quienes somos en realidad.
  • Algunas creencias profundas pueden frustrar a los estudiantes cuando no consiguen los objetivos trazados, pero lo que se tiene que aplicar es: aprender de los errores.
  • La mente inconsciente influye en los procesos de pensamiento, memoria, emociones y motivación de un estudiante. ¿Qué dice tu estudiante? Yo puedo aprender matemáticas o yo no puedo aprender matemáticas. Cuando un estudiante piensa que es malo en matemáticas le va a costar mucho en aprender, la creencia es algo que nuestro cerebro piensa que es algo real.
  • ¿Qué creencias tienen tus estudiantes respecto a su capacidad para matemáticas, ciencias, música, fútbol, dibujo, robótica? Los padres de familia con ayuda de los docentes promueven el desarrollo de la mentalidad de crecimiento en sus hijos; de esta forma puedan lograr lo imposible.

LA MOTIVACIÓN ES DAR MOTIVOS

Recientes estudios afirman que la motivación y las emociones son ingredientes indispensables para fijar el aprendizaje de una manera más dinámica y divertida. Es el propósito que da el combustible a los estudiantes para trabajar más duro. La motivación humana en la escuela es importante, ya que es el deseo intrínseco de aprender y obtener información.

La dopamina es un neurotransmisor clave para generar motivación en nuestros estudiantes. Cuando fluye más dopamina a estas partes de su cerebro, siente un mayor impulso para iniciar o completar una acción, ya sean tareas simples como levantarse de la cama o tareas complejas como terminar un trabajo.

Cabe recordar que las emociones en un salón de clase deben secuestran nuestra atención; de esa manera, si un estudiante tuvo un mal día de frustración, fácilmente prestará atención en clase mejorando su nivel de aprendizaje.


CÓMO MEJORAR EL APRENDIZAJE DE NUESTROS ESTUDIANTES

  • Generar atención cuando se comparta el conocimiento.
  • Permitir que los estudiantes se adueñen del conocimiento; porque la metacognición tiene un alto impacto en la mejora del aprendizaje.
  • Generar en el aula las emociones correctas que impulsen y estimulen el trabajo del hipocampo del cerebro.
  • El dormir 8 horas es fundamental para fijar adecuadamente el aprendizaje.
  • El cerebro de tus alumnos siempre vigila todo lo que pasa a su alrededor para protegerlos.
  • Genera recompensas sociales y reduce las amenazas sociales en el aula.
  • Los juegos didácticos son indispensable para despertar las emociones y así facilitar la captura del conocimiento.
  • Hacer pausas activas: para tomar agua, conversar con el compañero, estirarse
  • Acercamiento con el entorno del estudiante: padres, contexto social-cultural, círculo de amigos, cuando los entendemos tendrán un mejor aprendizaje.

Fuente: Lucía Lourdes De La Cruz Urrutia/Miembro acreditado de la REDEM/Docente Universidad César Vallejo, Lima- Perú

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La evaluación de las actividades educativas, la práctica docente y la organización escolar



Esta evaluación tiene por finalidad verificar la adecuación del proceso de enseñanza a las características y necesidades educativas del alumnado y, en función de ello, realizar las mejoras pertinentes en la actuación docente, teniendo, asimismo, un carácter continuo y formativo.



La evaluación de este proceso de enseñanza incluirá, al menos, los siguientes aspectos:
- La organización del aula y el ambiente entre los alumnos, así como la relación entre el profesorado y el alumnado
- La coordinación del equipo docente
- La regularidad y calidad de la relación con los padres.

Para las unidades didácticas:
- La adecuación de los objetivos programados, a las características de los alumnos. La distribución equilibrada y apropiada de los contenidos.
- La idoneidad de la metodología y de los materiales curriculares empleados.
- La validez de los criterios de evaluación.
- La pertinencia de las medidas de adaptación curricular adoptadas para los alumnos con necesidades educativas especiales.


Los resultados obtenidos en la evaluación del aprendizaje de los alumnos y del proceso de enseñanza servirán para modificar aquellos aspectos de la práctica docente y del Proyecto curricular que se hayan detectado como poco adecuados a las características de los alumnos y al contexto del centro.

Instrumentos de evaluación:
Con independencia de los instrumentos que la Administración pueda establecer, el profesorado puede efectuar una reflexión autoevaluadora y para ello contar con el apoyo de escalas como las siguientes

- Escala de evaluación de la unidad didáctica
- Escala de evaluación procesual de la unidad didáctica
- Escala de evaluación final de la unidad didáctica
- Escala de evaluación de aprendizajes de la unidad
- Cuestionario al alumnado
- Evaluación de la programación del área
- Autoevaluación del proceso de enseñanza



Los procesos de enseñanza y aprendizaje discurren por un contexto concreto, que puede funcionar como un elemento facilitador o por el contrario como un obstáculo.


La dimensión organizativa del centro incluye aspectos tanto estructurales (estructura organizativa) como funcionales (funcionamiento interno). A su vez, cada uno de los dos ámbitos citados incluyen un número considerable de aspectos relevantes susceptibles de ser evaluados a través de una serie de indicadores, entre ellos:

- De la estructura organizativa:

Esta estructura debe estar explícitamente definida en el Reglamento de Régimen interno.
Posibles indicadores son: delimitación de competencias, convocatorias, previsión de reuniones, publicidad de acuerdos, cumplimiento de los acuerdos tomados... de los diferentes órganos de gobierno y de coordinación didáctica.
Con referencia a las normas de convivencia: si se prevén estrategias de resolución de conflictos, si promueve actitudes de respeto, si dispone claramente el uso de espacios y recursos


- Del funcionamiento interno:
Si se reúnen con la periodicidad fijada, si las reuniones están previamente preparadas, si se cumplen los acuerdos tomados, si existe participación de los miembros en los diferentes órganos, si la convivencia entre los alumnos es positiva, si existe colaboración mutua entre el profesorado y entre estos y las familias, si se potencia la participación de las familias en la vida del centro, si el centro está abierto al entorno.......

En función del componente a evaluar se utilizan diferentes técnicas e instrumentos: Observación, entrevistas, cuestionarios, inventarios, escalas, análisis de actas y documentos del centro.....


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La evaluación de los recursos didácticos



Es muy importante la evaluación de los materiales curriculares por parte del profesorado, convirtiéndose en imprescindible para un uso adecuado de éstos. Hay que recoger información sobre las características de los materiales y analizarla para poder tomar decisiones sobre cuáles de ellos con más adecuados pero también tomar decisiones sobre de qué manera se usarán en el aula. 

Esta evaluación es imprescindible para conocer si el material en cuestión es coherente con el proyecto curricular del Centro, si se adapta a contexto, si tiene rigor científico,… Aunque realizar esta evaluación puede parecer algo complejo, esta complejidad es la propia del hecho educativo y afrontar la complejidad requiere necesariamente de procesos de análisis y de reflexión. 

En el análisis y evaluación de los recursos didácticos se debe tener en cuenta varios aspectos de gran importancia. Empezaremos por el ámbito de análisis en función de las intenciones educativas. La intencionalidad es un rasgo característico de la educación escolar. Las decisiones curriculares tienen que poder justificarse en función de las intensiones educativas definidas. El análisis nos tiene que ayudar en la información sobre la adecuación de los contenidos que se desarrollan en el material de manera que podamos decidir si se requiere efectuar cambios, añadir o suprimir adaptaciones de contenidos,… Además hay que analizar cuáles son los valores y las actitudes que fomenta implícitamente el material. Este análisis es particularmente muy interesante ya que uno de los mecanismos básicos de aprendizaje d actitudes y valores es el aprendizaje de imitación de modelos y el material curricular lleva a determinados modelos. 

Otro ámbito de gran importancia es el análisis en función de los elementen favorecedores del aprendizaje. En este ámbito podemos analizar la coherencia de las propuestas del material con relación a los elementos que favorecen un proceso de aprendizaje de construcción personal y funcional. Para hacer más sencillo el análisis se pueden contemplar aspectos específicos. 

A título muy orientativo se pueden analizar los siguientes elementos: materiales informativos o de consulta; existencia de introducciones y organizadores previos que faciliten la conexión de los nuevos contenidos con los aprendizajes previos de cada alumnos; elementos facilitadores de la motivación; posibilidad de diferentes grados de lectura, diferenciando entre informaciones esenciales, complementarias y anecdóticas; existencia de síntesis y resúmenes que faciliten la comprensión del texto y finalmente materiales con propuestas de actividades.

 El análisis de las actividades que propone el material nos servirá para conocer qué aspectos están bien resueltos y qué tipo de actividades se tendrían que añadir o complementar para ayudar a que se den elementos que favorezcan el aprendizaje del  alumno. 

En el ámbito de análisis en función de la atención a la diversidad debemos prestar gran atención a la diversidad del alumnado, se trata de una cuestión clave. Aunque los materiales estandarizados tienen dificultades para construir medios especialmente facilitadores de aquella atención, hay que analizar si le permiten y si sugieren posibilidades en este sentido; propuesta de distintos niveles de objetivos y contenidos; de actividades complementarias, de ampliación y de refuerzo; de distintas posibilidades de actividades para el aprendizaje de un mismo contenido… Tanto en este ámbito como en los anteriores hay que buscar las justificaciones en la guía didáctica pero teniendo en cuenta que, en ocasiones, los materiales incluyen propuestas que sólo formalmente responden a algunas de las cuestiones señaladas pero que en realidad, no aportan nada nuevo a un enfoque bastante homogéneo que suele caracterizar a la mayoría de los libros de textos. 

Finalmente el último ámbito a tratar es el de análisis en función de los aspectos formales que se refiere a aquellos aspectos formales que no se hayan contemplado con anterioridad al analizar los ámbitos anteriores: diseño, precio,… Todos estos ámbitos cubren las grandes cuestiones a analizar: qué pretende enseñar el material, qué elementos favorecedores del proceso de construcción del aprendizaje incluyen, como contemplan un aspecto tan relevante como al atención a la diversidad, y cuáles son sus características formales. La evaluación incluye recogida y análisis de información pero también toma de decisiones. 

Estas decisiones deberían pensarse en el sentido de plantearse para qué es adecuado el material, para qué no lo es, y para qué lo puede ser siempre que se use de determinada manera. Proceder al análisis de materiales curriculares para tomar decisiones significa que decidimos profundizar en la reflexión sobre el sentido de nuestra acción educativa y sobre como entendemos nuestra profesionalidad. Como hemos estado comentando la evaluación y análisis de cualquier recurso didáctico o de los contenidos toma gran importancia, pero no tenemos que quedarnos ahí. Si a le damos importancia a la evaluación de un recurso también toma gran importancia la evaluación del alumno en el proceso de aprendizaje. Pero con la evaluación no se trata de “clasificar” a todos y cada uno de los estudiantes, sino más bien “valorar” o “descubrir” las posibilidades de cada uno de ellos con objeto de que se desarrollen al máximo así como sus limitaciones para poder salvarlas o compensarlas. Además, podemos decir que dentro del conjunto de acciones y actividades que conforman la práctica educativa, la evaluación es la que provoca mayor inquietud. 

La forma en que se plantea y desarrolla la evaluación, así como el sentido que se da a sus resultados, constituye un motivo de enfrentamiento entre los diferentes sectores de una comunidad educativa. Posiblemente, la causa de todo esto se encuentre en que existe confusión en torno al concepto de evaluación, a sus elementos y a sus funciones. Así, es frecuente comprobar como la evaluación se identifica única y exclusivamente con la calificación del alumnado; como la promoción de ciclo o curso se decide sin tener en cuenta más que las calificaciones; o como a la evaluación se le reconoce como finalidad sólo la de sancionar el aprendizaje realizado por el alumno. Solucionar esta problemática requiere mejorar el conocimiento sobre la evaluación, como paso previo para que pueda ser entendida y valorada como lo que se espera que sea, una herramienta que facilita el aprendizaje y que conduce a la mejora de los resultados educativos.

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Tendencias que van a influir en el futuro de la educación en el mundo

 



Justo hace un año el coronavirus llegó para cambiarnos la vida y una verdad indiscutible es que no se podrá retomar la educación como la conocíamos hasta 2019, en cualquiera de sus niveles o modalidades.

La realidad de la pandemia nos ha puesto a prueba en todos los ámbitos de nuestra vida personal, social y profesional. Nunca tanto como ahora habíamos tenido que mostrar nuestra resiliencia y capacidad de adaptación.

Sin lugar a dudas, la presencia del COVID-19 marcará un antes y un después en la educación. Justo hace un año el coronavirus llegó para cambiarnos la vida y una verdad indiscutible es que no se podrá retomar la educación como la conocíamos hasta 2019, en cualquiera de sus niveles o modalidades .

El confinamiento y la llamada nueva normalidad que estamos viviendo, donde hemos aprendido a convivir con los cuidados y precauciones impuestas por el nuevo coronavirus, han mostrado la gran brecha de acceso a la educación y los recursos que esta requiere para llevarse a cabo en cada país. Esta desigualdad de recursos, como el boom de Zoom, que separa a quienes tienen mucho de quienes tienen poco (e incluso de los que no tienen ninguna herramienta), nos ha obligado a pensar sobre las diversas formas de reducir esa brecha, particularmente en temas muy sensibles, como es la educación.
Tecnología necesaria para el trabajo en casa

Una parte de la población, por el tipo de trabajo que desempeña, ha podido trabajar o estudiar desde su hogar. Sin duda, ha sido un privilegio poder cumplir con la recomendación de permanecer en casa. Quienes han gozado de tal privilegio pudieron utilizar la tecnología en su máxima expresión, con el fin de cumplir con los compromisos laborales, académicos y personales de toda la familia, incluidos quienes todavía son alumnos en cualquiera de los niveles escolares hasta la universidad.

La educación remota de emergencia, en general, llevó a un necesario cambio de paradigma, el cual vimos en aplicación mediante clases sincrónicas y asincrónicas, en algunos casos por televisión (como sucedió en los países latinoamericanos, entre ellos México, Colombia y Argentina) y que fue diseñado por los profesores de diferentes grados. Asimismo, se puso en práctica el aprendizaje acelerado de los alumnos con diferentes formas de interactuar con los contenidos académicos, las videoconferencias y la entrega de resultados del trabajo académico estudiado.
La tecnología, un gran aliado

La tecnología ayudó en la comunicación diaria, la documentación, la mensajería, los intercambios de información y la protección de datos, entre otras cosas cuando de pronto, niños y adultos, papás e hijos, tuvieron que empezar a utilizar herramientas tecnológicas de apoyo educativo ofrecidas por empresas que poco conocían o que nunca en el pasado habían usado, e incluso, ni siquiera sabían de su existencia. Estas fueron de gran ayuda durante todo ese período de contingencia sanitaria. Fue así como la tecnología se ha presentado como un gran aliado, sin perder de vista la misión de cada organización educativa.

Muchas de estas herramientas o aplicaciones tecnológicas están relacionadas con las habilidades interpersonales, sobre todo las que tienen que ver con el autoaprendizaje, la jerarquización de información, la investigación, la realización de actividades, la entrega de pruebas, la asertividad digital y muchas más que han dado, en general, un mayor alcance al progreso del aprendizaje en el mundo virtual que experimentamos el año pasado y que, al parecer en parte, experimentaremos en este año 2021.

Los gigantes tecnológicos han puesto su atención en la educación para asegurar procesos de formación, con el fin de fortalecer habilidades particulares en los alumnos en un mundo conectado mediante Internet, así que seguramente pronto podremos esperar más y mejores herramientas en este ámbito.
Un cambio de paradigma

Lo mencionado con anterioridad es parte del cambio de paradigma que mencionaba al principio, porque es una transformación radical en la forma de comprender el término educación, además de que hace evidente un desplazamiento del monopolio de la educación formal en comparación con otras opciones educativas, por ejemplo, la oferta educativa de plataformas como LinkedIn o Google. Por cierto, este gigante de la tecnología, Google, hace unos meses anunció el lanzamiento de cursos equiparables a programas de estudios de carreras universitarias completas, pero que pueden tomarse a un costo mucho más bajo.
Diversidad e inclusión para que nadie se quede al margen

En este contexto, tan desafiante como interesante, aparecen grandes tendencias en el ámbito educativo, en todos los niveles y modalidades, algunas que empezamos a ver delineadas en el horizonte y otras que ya son muy evidentes. Todas para asegurar el aprendizaje de los alumnos y la continuidad del proceso educativo en un mundo con una transformación acelerada, pero con necesidades permanentes.

Estas son las tendencias educativas futuras:

Se consolidará el modelo híbrido o mixto. Por la pandemia, al volver a las clases presenciales, los días de la semana se dividirán para atender a grupos por partes, es decir, un día irán unos, otro día irán otros. De igual forma, se dará prioridad de asistencia a las clases que no son tan fáciles de tomar en línea, como las que tienen que ver con laboratorios o actividades físicas.

El aprendizaje o autoaprendizaje continuo llegó para quedarse. Desde antes de la pandemia, plataformas educativas como Coursera, LinkedIn y Future Learn (opción gratuita) vieron crecer la demanda de cursos que iban al ritmo de cada alumno, pero esto se ha acelerado por la pandemia. Aunado a ello, grandes instituciones educativas han realizado convenios con las más importantes plataformas para el aprendizaje de sus comunidades.
IoB (o Internet del comportamiento) se usará para predecir la susceptibilidad de consumir aprendizaje. La consultora Gartner resaltó en 2020 que el IoB permite asociar los comportamientos y determinar tendencias de consumo de los individuos. Para 2025, más de la mitad de la población mundial estará en al menos un programa de IoB.

La inteligencia artificial es un recurso ineludible en el actual contexto de remodelación académica. Mediante esta herramienta se busca consolidar el proceso de aprendizaje de los alumnos a través de un auxiliar pedagógico que contribuya en la atención de dudas en todo momento.

Ciberseguridad. Nunca antes los datos e intercambios de información de los usuarios de Internet habían estado tan expuestos, por lo cual el tema de ciberseguridad es materia de debate, tanto por la privacidad de datos de las personas, como por la seguridad cibernética per se.

Interconectividad. Como se dijo antes, el teletrabajo llegó para quedarse, propiciando que las funciones de las organizaciones se amplíen, y se consolide el cotrabajo, la atención personalizada, el uso de macrodatos y la seguridad de la información.

Nube distribuida. Si la nube ya estaba extendida en el mundo en todos los órdenes, esta pandemia la ha puesto en la cúspide. Para las organizaciones educativas es fundamental contar con el servicio de la nube, con el fin no sólo de almacenar información, sino de resguardarla en su totalidad y de defenderla de posibles ataques.

Operaciones en cualquier lugar. Es importante que las organizaciones educativas doten a sus comunidades de herramientas que les permitan trabajar donde sea, en cualquier momento, con los servicios y herramientas necesarias como pilares para asegurar la atención permanente.

En suma, en este año 2021 y en lo subsiguiente veremos la adaptación continua de las sociedades a este nuevo modelo educativo que develó la pandemia de la COVID-19. Con el objetivo de disminuir la brecha educativa, las organizaciones están trabajando para brindar a sus comunidades herramientas tecnológicas a fin de fortalecer el proceso de aprendizaje desde casa y a partir del modelo híbrido o mixto. Por tanto, las constantes en el ámbito educativo serán la adaptación, la innovación y la educación continua. /Fuente: entrepreneur.com

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Uso didáctico de youtube



Desde su creación en 2005, YouTube se ha ido convirtiendo en una de las mejores plataformas para compartir contenidos de todo tipo. Una de las últimas tendencias se centra en la educación, con tutoriales de temáticas tan dispares como idiomas, matemáticas, química, cocina e incluso materias más singulares como la papiroflexia. Sus vídeos arrasan en la plataforma y acumulan cientos de suscriptores y visualizaciones. Este hecho ha convertido a YouTube en una herramienta de gran valor tanto para docentes como para alumnos, que buscan resolver sus dudas de una manera amena y rápida.

Claves para crear vídeos en YouTube para la educación

Conoce a tu público: Antes de comenzar a grabar tus vídeos, plantéate a quién quieres dirigirte. Será necesario que tengas muy clara la edad y el nivel educativo de quienes van a ver tus vídeos. En definitiva conocer preferencias y motivaciones de tus alumnos.

Brevedad: Evita que el alumnado pierda interés y ayuda a centrar la atención en un único tema, lo que facilitará el acceso a la información que se quiere transmitir.

Cuida los detalles: Asegúrate de que tanto el guion como la puesta en escena son correctas antes de grabar y sobre todo antes de subir el vídeo. Un vídeo cuidado será mucho más atractivo. También deberás tener en cuenta la calidad de la imagen y del sonido.

Aprende de tus alumnos : El feedback que recibas de ellos, tanto en las visualizaciones como en los comentarios, te ayudará a pulir los detalles que no funcionen y a mejorar tus vídeos.

Creatividad: YouTube ofrece una gran libertad creativa a los docentes. Aprovechar las posibilidades del medio para ofrecer contenido atractivo y entretenido ayudará a aumentar el número de visualizaciones por muy denso que sea el contenido.


Por lo tanto, una de las mejores herramientas TIC  que contamos es la web es YouTube, ya que contar con una plataforma de videos accesible hace que la enseñanza pueda ser más didáctica. Además tenemos canales de todas las especialidades y proliferan docentes explicando en video sus asignaturas.

¿Qué herramientas conoces que pueden ser útil para interactuar de manera eficaz en YouTube?

En este artículo  vamos a comentar diferentes herramientas que puedes tener en cuenta.



ytcutter.com/es/ es un servicio  que nos ayudan a editar los videos que escojamos, recortando solo aquellas partes que son de nuestro interés. Por ejemplo, tenemos un video de 7 minutos donde solo nos interesa mostrar a nuestros alumnos un fragmento de dos minutos. Con estas herramientas (aunque tiene diferentes métodos) podremos editarlos sin problemas.

Por otro lado, si lo que necesitamos es visualizar videos con nuestros alumnos en tiempo real estando en distintos lugares, podemos utilizar Watch2gether. Es una herramienta que nos permite sincronizar todo un grupo para ver un video online, contando con un chat para intercambiar ideas.

Una herramienta más compleja, si deseamos insertar un video en nuestro blog es Embedplus. Nos permite incorporar muchísimas funciones, como escoger el momento del inicio del video, agregar zoom, poder realizar anotaciones, reproducirlo en cámara lenta, entre otros.

En otras ocasiones, necesitamos combinar varios videos y crear uno solo, para ello contamos con DragonTape. Solo tenemos que seleccionar las URL de los videos que nos interesa y en la interfaz de este servicio web realizamos la edición de manera muy simple, creando un solo enlace para compartir.

Si no queremos que nuestros alumnos se distraigan con las propagandas de YouTube podemos recurrir a ViewPure que nos mostrará una interfaz completamente limpia de sugerencias y comentarios, centrándose solo en el video. Otras opciones con el mismo propósito es Safeshare, que al igual que la propuesta anterior, solo tienes que pegar el link del video.

Un servicio web que me gusta muchísimo es WeVideo, que nos permite editar un mismo video en tiempo real de manera colaborativa con diferentes personas. Y por supuesto, puedes contar con las herramientas que te brinda el mismo YouTube para editar y agregar efectos aquí te compartimos un video donde muestra qué puedes lograr.

  Uno de los mejores cursos online es "edición de video con photoshop CS6". Puedes ver su descripción y características aquí 

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