martes, mayo 29, 2012

Sobre las nuevas tasas universitarias


El Gobierno ha aprobado recientemente una serie de medidas que afectan significativamente a la universidad. Un aspecto de las mismas que va a condicionar el importe de las nuevas tasas universitarias son los costes en las universidades, que se convierten así en un elemento capital dentro del nuevo escenario económico de estas instituciones; hasta una veintena de veces se hace referencia al término coste/costes a lo largo del Real Decreto-Ley 14/2012 que contiene dichas medidas.
Esta nueva normativa establece que el importe de las tasas a pagar por la matrícula en las enseñanzas universitarias será una proporción de sus costes reales (entre el 15% y el 25% de estos costes en primera matrícula, entre el 30% y el 40% en segunda matrícula, y así hasta poder llegar al 100% de los costes en la cuarta matrícula), lo cual evidencia la importancia de calcular de una forma adecuada dichos costes universitarios.
Vamos a exponer aquí unas breves consideraciones sobre los costes universitarios y aprovechamos de paso para comentar algunas cuestiones sobre los aspectos económicos de las universidades.
En primer lugar, parece que la regulación de algo tan sustancial y supuestamente objetivo y equitativo como son las tasas universitarias, se va a basar en una magnitud ciertamente subjetiva y compleja como son los costes de las universidades. Según lo comentado públicamente por el propio ministro de Educación, José Ignacio Wert, las tasas que se pagan actualmente por las matrículas universitarias de grado cubren por término medio un 14,8% del coste real de las enseñanzas. Puesto que estos costes pasan a ser un elemento básico para calcular el importe de las nuevas tasas universitarias, y sin dudar de los criterios metodológicos utilizados por el ministerio, sería conveniente (y transparente) poder conocer con algún detalle los datos económicos y los criterios concretos utilizados para llegar a la estimación de este coste real, que lógicamente tendrá un carácter promedio, y resultante en todo caso de una enorme amplitud y variedad de magnitudes, dado que los costes varían muy significativamente entre las distintas universidades, facultades, escuelas, titulaciones, etc., que forman el amplio y complejo sistema universitario español.
Cabe recordar en ese contexto que en España hay 79 universidades (50 públicas y 29 privadas), ubicadas en la nada despreciable cifra de 236 campus universitarios (la gran mayoría de ellos públicos). Estas universidades imparten aproximadamente 2.400 titulaciones de grado, 2.800 másteres oficiales, y cerca de 1.700 doctorados, ello aparte del amplio elenco de titulaciones en forma de licenciaturas que se siguen hoy día impartiendo. En estas universidades estudian aproximadamente 1.600.000 alumnos. No vamos a analizar aquí este tan abultado como disperso conglomerado universitario, ya que ello conllevaría más espacio del que aquí disponemos, pero sí conviene recordar lo complejo y subjetivo del cálculo de los costes en esa tan compleja estructura de centros y titulaciones universitarias.
En cualquier caso, no será lo mismo, por ejemplo, que el citado índice de cobertura del 14,8% se haya basado en los costes reales de todas y cada una de las universidades públicas (aunque esto lo vemos difícil porque un buen número de universidades desconoce el detalle de sus costes), o se fundamente en algún estudio selectivo parcial, o bien se haya calculado en base a un muestreo estadístico. Los cálculos de los costes también serán diferentes si se utilizan datos de un solo año o se han usado varios años; y también pueden variar según la proporción que se contemple, en su caso, entre escuelas técnicas y facultades, así como en relación a qué tipos de tasas (muy distintas por comunidades autónomas) se comparen los costes para calcular dicho índice de cobertura.
Cabe recordar, por otra parte, que del total de los costes corrientes de una universidad, aproximadamente el 80% son costes del personal, y el restante 20% son costes derivados de los bienes y servicios que consumen las universidades en su funcionamiento.
Pues bien, y solo como ejemplo, será muy importante la forma de repartir e imputar esos costes fundamentales de personal entre los dos outputs o servicios fundamentales que presta la universidad: docencia e investigación, ya que el criterio que se adopte (siempre subjetivo) para decidir qué parte de esos costes del profesorado universitario se asignan a la docencia y qué parte se imputan a la investigación condicionará de lleno la estimación final de los costes de las enseñanzas universitarias. En cierta forma se trata de decidir si los estudiantes universitarios han de participar únicamente en la cobertura o financiación de los costes de la docencia al pagar sus tasas o también en los costes de las tareas investigadoras de los profesores.
Ya en el terreno de la práctica, cabe recordar que los resultados de diversos estudios reflejan una importante diferencia entre los costes de unas y otras universidades, e incluso entre los propios centros de cada universidad. A modo de ejemplo, en un estudio que hemos realizado recientemente en nuestra universidad (UAM), a petición del consejo social, los costes medios por crédito matriculado muestran diferencias superiores a un 50% entre algunas facultades.
En resumen, el cálculo de los costes universitarios, como otros muchos cálculos económicos, dista mucho de ser una ciencia exacta, y por ello es de esperar que mediante un buen ejemplo de transparencia por parte de los responsables políticos en esta materia, los ciudadanos podamos llegar a conocer con algún nivel de detalle la cuantía o la forma que oficialmente se adopte para calcular esos costes, ya que ello va a afectar de lleno a los precios a pagar, y por tanto al bolsillo de ese gran número de estudiantes (y de sus familias) que están cursando o se proponen cursar estudios universitarios.
Jesús Lizcano Álvarez. Catedrático de la Universidad Autónoma de madrid. Presidente de Transparencia Internacional España. Cinco Días

sábado, mayo 26, 2012

Los profesores jubilados podrán volver a las aulas


La Junta de Extremadura ha planteado la creación de la figura del 'profesor emérito', con la que se abre la puerta a la colaboración voluntaria del personal docente jubilado, en asuntos como los de «asesorar en sus prácticas a los futuros maestros o bien mediar en conflictos que puedan surgir en los centros».
Para crear esta figura, la Consejería de Educación y Cultura apuesta por el desarrollo de «una normativa que ponga en valor el papel del personal docente jubilado», para lo cual ha presentado al Consejo Escolar un borrador de decreto que se debatirá este viernes.
Un borrador de decreto «con el que se busca regular esta colaboración y crear la figura del profesor emérito de Extremadura», y que se enmarca en el proceso de desarrollo de la Ley de Educación de Extremadura, tal y como se recoge en el apartado 8 del artículo 165 de esta normativa, según informa la Junta en nota de prensa.
Según explica, la nueva ley educativa extremeña indica que los centros educativos «podrán disponer de la colaboración voluntaria del personal jubilado para la realización de determinadas tareas de apoyo al profesorado y de la gestión del centro».
En esta línea, señala que la Administración presentó el pasado viernes un borrador a la Comisión Permanente del Consejo Escolar, órgano de representación de la comunidad educativa, y este viernes está prevista una nueva reunión para que los miembros del Consejo Escolar debatan sobre las alegaciones propuestas a este primer borrador.
Un texto sobre el que se comenzó a trabajar en la Secretaría General de Educación en el mes de enero, y que «no guarda ninguna relación con el Real Decreto de Medidas Urgentes de Racionalización del gasto en Educación aprobado en abril por el Gobierno central», aclaró el Gobierno extremeño.
Este borrador, que se enmarca en el contexto del desarrollo normativo de la Ley de Educación de Extremadura, busca «regular la colaboración voluntaria del personal docente jubilado», en asuntos como por ejemplo «para asesorar en sus prácticas a los futuros maestros que cursen sus estudios en la Universidad, o para mediar en conflictos que puedan surgir en los centros».
Por su parte, el sindicato Comisiones Obreras de Extremadura ha rechazado la posibilidad de que los profesores jubilados en la región puedan impartir docencia, ya que «esto afectará gravemente al empleo docente, provocando más pérdidas de puestos de trabajo y más precariedad laboral», advierte.
Asimismo, considera que el proyecto de decreto que crea y regula la figura del profesor emérito de Extremadura «es un ejemplo más del estilo impositivo de la Consejería de Educación y Cultura, cuyo concepto de diálogo y negociación no va más allá de las reuniones informativas y del impedimento a las propuestas sindicales». Vía: hoy.es

miércoles, mayo 23, 2012

15 herramientas TIC para educación


Conseguir que los estudiantes se involucren en su formación y que se interesen por las materias no es una tarea nada fácil para los educadores y profesores, pero no cabe duda de que la Web 2.0puede facilitar el trabajo gracias a la cantidad de recursos que encontramos a nuestra disposición para mejorar la enseñanza y el aprendizajecolaborando dentro y fuera de la clase. Además, no es difícil atraer a los medios sociales y la tecnologíaa estudiantes que ya posiblemente son usuarios avanzados de internet y las redes sociales, por lo tanto estamos hablando de unos medios y herramientas que no podemos ignorar a la hora de diseñar nuestro curso. No hace mucho ya escribí un artículo con algunas herramientas comoGoogle Docs, Moodle, etc, pero como sabemos, todos los días están apareciendo herramientas interesantes y prácticas que nos ayudan a  compartir, colaborar y comunicarnos, así que paso a listar unas 15 herramientas más que me parecen interesantes para desarrollar algunas tareas. Eso sí, nunca debemos olvidar que la tecnología ayuda, pero es el humano quien progresa.
  • NetWord: permite crear y compartir carpetas, documentos, imágenes, etc, y ver los cambios que otros han hecho resaltados y si no estamos de acuerdo con el cambio, podemos volver a la versión anterior.
  • PrimaryWall: una herramienta para notas web-based que permite trabajar en tiempo real.
  • FindHow: un site iterensante y de confianza para aprender y encontrar “cómos”, howto.
  • Crocodoc: revisa un documento de word, completa formularios PDF, marca una imagen, añade comentarios y notas, comparte o incorpora en tu web (embed). Ideal para borradores de proyectos y ensayos.
  • NineHub: crea un web-based LMS (learning management system, sitema de gestión de aprendizaje) en minutos.
  • Haiku: otro LMS que te permite crear website, actividades colaborativas, informes, conectar con estudiantes…
  • Addict-o-matic: funciona bien para hacer búsquedas de videos, imágenes, documentos… y facilita las investigaciones
  • TeamViewer: una heramienta de Acceso Remoto y soporte por internet que permite conectarte a otro PC o servidor alrededor del mundo en segundos como si estuvieses sentado delante de él.
  • EtherPad: es una herramienta web-based para procesar texto que premite trabajar y colaborar en tiempo real con otros.
  • Sync.in: otro porcesador de texto web-based que también facilita trabajar y colaborar en tiempo real.
  • LucidChart: una excelente herramienta para crear, compartir y publicar diagramas. Puedes trabajar en tiempo real y colaborar con otros, ver los cambios y volver a la versión anterior si no estás de acuerdo con los cambios en tu documento.
  • Senduit: plataforma que permite enviar y compartir documentos privados.
  • Mindomo:colabora y organiza ideas y brainstorms para compartir tus ideas con los demás y conocer las suyas. Muy bueno para aclarar conceptos, obejtivos y tareas.
  • Classtools: excelente y simple herramienta para crear tareas y compartir con los demás.
  • Doodle: para organizar eventos y crear encuestas y preguntas que puedes monitorizar    /Vía: Lorie Vela, collaborationideas.com

lunes, mayo 14, 2012

Calidad en la docencia

Los profesores universitarios tienen entre sus obligaciones la docencia, la investigación y labores de gestión imprescindibles para el adecuado funcionamiento de las otras dos. No obstante, para muchos parece, tristemente, que la labor docente es una “carga” que les quita tiempo en su actividad investigadora.



Ahora, las nuevas reformas apuntan a una reducción en la docencia de aquellos profesores que acrediten una determinada actividad investigadora, docencia que va a ser cubierta por el resto del profesorado.
El sistema está premiando a los que no se preocupan de mejorar en la enseñanza dándoles lo que quieren: menos docencia. A la vez está castigando a aquellos que han dejado a un lado su investigación para volcarse en una mayor calidad de la docencia, en los proyectos de innovación educativa, en la implantación de los grados. Personas implicadas con su trabajo ahora se ven penalizadas con una carga docente que no les va a permitir investigar, y lo más triste es que nadie les valora las horas dedicadas a sus alumnos, a la formación y a la calidad. La excelencia de un profesor universitario se mide en publicaciones en lugar de porcentajes de presentados o aprobados.
Y al final, perderemos a los buenos profesores porque se cansarán de salir siempre perdiendo. Triste pero cierto.— Lucía Asensi Bernardi. El País