miércoles, octubre 22, 2014

Reflexiones críticas sobre el sistema educativo finlandés


Existen numerosas diferencias entre España y Finlandia, sobre todo, y pienso que es la que más afecta al comportamiento de la gente, en la climatología. La temperatura media anual de la ciudad de Helsinki es de 5,3º C, y en invierno es completamente normal llegar a temperaturas de -20º C. Este factor que puede parecer insignificante, influye muchísimo en la gente, que se comporta de una forma más reservada, más introvertida y tímida. Por supuesto, los niños también lo padecen.
    La escasa luz es otro factor climatológico de suma importancia, ya que no sólo influye en el estado de ánimo de la gente, sino en el mismo horario escolar.
    El problema que hay en España sobre la acogida de la jornada única o de mañana y tarde, en Finlandia no existe. No solo por el gran aumento de energía que ello supondría, sino por que la idea de que los niños entren de noche en clase (8 ó 9 de la mañana) y salgan otra vez de noche, no agrada ni a los niños, ni a los padres, ni a los responsables de la educación en el país. Sinceramente nunca había pensado que este tipo de factores podría influir tanto en el sistema educativo.
    La diferencia entre España y Finlandia que más me llama la atención, no solo en las escuelas, sino en el desarrollo de la vida diaria de la gente, es que los niños son educados en, y para la paz, cada vez que encienden el televisor, van de paseo o de compras. La gente de allí puede que no se dé cuenta, pero si primero has vivido en un país como España, te puedes llevar una gran sorpresa. En los colegios finlandeses no educan, simplemente enseñan, ya que la primera faceta la realizan todos los habitantes del país. En España es distinto, ya que los colegios deben educar a los alumnos, como mínimo, lo que se les des-educa fuera de ellos.
    El Estado destina alrededor de una quinta parte de su presupuesto a todo lo relacionado con la educación. Esto conlleva pagar un 20% de impuestos.
    Finlandia dio ese paso hace años, y ahora está orgullosa de ver lo bien que funciona, no solo la educación, sino el país entero. Hay que tener en cuenta también, que la población de este país es de 5 millones de habitantes, es decir, una décima parte de la población española. No es lo mismo llevar la contabilidad de tres personas que la de treinta.
    En Finlandia los niños saben una media de 3-4 idiomas. También es cierto que a ellos fuera de su país, en su lengua materna no hay quien los entienda, a diferencia de los españoles, pero si es verdad que no estaría de más que los españoles dominásemos otros idiomas.
    Finlandia es un país especial en muchos sentidos y los resultados citados anteriormente no son relevantes para otros sistemas educativos. De hecho, Finlandia es un país relativamente pequeño con una población culturalmente y socialmente homogénea. Tiene profesores altamente preparados que disfrutan de bastante prestigio en su profesión. Por ejemplo, entre los que finalizan la escuela secundaria superior general, la profesión de profesor está al principio de la lista de las carreras más admiradas.
    En Finlandia, aproximadamente el 95 % de los que terminan la escuela básica van inmediatamente a la educación secundaria superior o al adicional décimo grado de la escuela básica. Hay que mencionar que más del 99 % de los alumnos terminan la escuela básica completa. Las tasas de finalización en la Educación Secundaria Superior son bastante altas: 90 % en la Educación Profesional y 98 % en la Educación Secundaria General.
    El enfoque Finlandés del desarrollo de la Educación muestra que un buen rendimiento en acceso, finalización y calidad puede ser alcanzado por un coste razonable, utilizando políticas educativas basadas en la equidad, la intervención temprana y ayudando a los alumnos a planificar su futuro y ser protagonistas en su propio aprendizaje.
    Finlandia sistemáticamente ha creado confianza en el sistema educativo promocionando la profesionalidad del profesor, la autonomía del colegio y buen liderazgo como los impulsores claves del cambio y la mejora.
    Además, según la experiencia finlandesa, mejorar la calidad de la educación requiere el desarrollo de políticas sostenibles que reconocen la importancia de crear buenos conocimientos, buenas habilidades y actitudes positivas hacia el aprendizaje durante toda la vida tan pronto como sea posible en la escuela primaria para todos los alumnos.

 Cuestiones sobre la Educación en Finlandia


1.     ¿Existen profesores auxiliares?
    En el caso de haber alguna persona discapacitada que precise NEE, en Finlandia se dota a ese/a alumno/a con la ayuda de un profesor de apoyo. Este profesor se encarga de estar in situ junto al alumno durante todas las horas lectivas, facilitándole los contenidos en clase.

2.     ¿Cuántos profesores se dedican al apoyo?
    Normalmente se dispone de un especialista de apoyo por Centro. La labor de estos especialistas es dar clase de apoyo fuera del horario escolar, generalmente por la tarde.
    El fin de impartir estas clases por la tarde es no retrasar los contenidos a los que precisen de ese apoyo. Impartir estas clases en un horario distinto permite a todos los alumnos el seguimiento del curso por la mañana, y asistir a clases de poyo por la tarde sólo en caso de necesitarlo.

3.     ¿Cuántos profesores se dedican a enseñanza de idiomas?
    Según el Centro. En Finlandia los profesores de idiomas imparten dos e incluso tres idiomas en un mismo curso escolar. Esto significa que un mismo profesor puede impartir clases de inglés y de sueco, por ejemplo.

4.     ¿Cuántas horas se imparten por asignatura?
    La Educación Primaria en Finlandia se divide en dos ciclos: el Primer Ciclo de Primaria abarca los cursos de 1º a 6º, y el Segundo Ciclo de Primaria abarca los cursos de 7º a 9º.
    En el Primer Ciclo de Primaria se imparten 25 horas semanales y en Segundo Ciclo de Primaria se imparten 30 horas a la semana, aunque este número puede variar si el alumno ha optado por cursar algunas asignaturas optativas, lo cual es bastante frecuente en este país.
    Las asignaturas de Segundo Ciclo se imparten con el siguiente número de horas semanales: Inglés (2 h.), Finés (2 h.), Sueco (2 h.), Español (2 h.), Matemáticas (3 h.), Geografía (3 h.), Historia (3 h.), Biología (3 h.), Educación Física (3 h.), Tareas domésticas y manualidades (3 h.).

5.     ¿Qué ocurre con el alumnado inmigrante?
    Aunque la inmigración en Finlandia es poco frecuente, sí que existen alumnos que provienen de países cercanos, como el caso de Rusia, Países Balcanes o la antigua Yugoslavia.
    Se intenta integrar a estos alumnos en el sistema educativo, primeramente mediante la enseñanza del finés como nueva lengua, ya que si alguien no domina correctamente la lengua en Finlandia, no puede acceder a la Escuela Primaria.
    Para la enseñanza del finés se forman grupos reducidos, y en horario escolar y con un equipo especializado, reciben cinco horas diarias exclusivamente de finés, hasta alcanzar los conocimientos exigidos para integrarse en la Escuela Primaria.


          6.     ¿Qué ocurre con los alumnos problemáticos?

    En Finlandia existe una pequeña proporción de alumnos problemáticos. Uno de los principales problemas sociales del país es el alcoholismo, y esto influye directa e indirectamente en los alumnos, ya que a veces son los padres los que padecen esta dependencia.
    En estos casos, el colegio opta por un primer contacto directo con la familia, es decir, la escuela intenta cooperar con la familia, y a través de especialistas, se trata el tema con total normalidad.
    Si el problema persiste, la escuela contacta con las autoridades sociales, que son unos organismos que ofrecen estos servicios desde el mismo Ayuntamiento de la localidad.
    En un caso extremo, la escuela, tras haber agotado estas dos vías, puede contactar con la Policía e incluso el alumno puede ser ingresado en un centro interno con especialistas, para así poder seguir el curso.
    En Finlandia es totalmente normal que sean los padres los que pidan ayuda específica cuando detectan que su hijo/a pueda ser problemático/a. Asimismo, el profesor está obligado a registrar cualquier anomalía que detecte en el comportamiento de un alumno suyo.  Vía: Miguel Angel Salmerón