jueves, mayo 27, 2010

Bolonia. Un cambio de "chip"


Bolonia supone un cambio de “chip” que atañe a toda la comunidad educativa, porque la nueva universidad altera aspectos fundamentales: en la relación profesor/alumno, en el cambio de roles entre uno y otro, en el cambio del protagonista; en el cambio de los planes universitarios y en los objetivos que estos persiguen; en la sustitución de los programas y los objetivos, en lo qué son las competencias (académicas, profesionales y personales); y en la transformación de la relación campus/sociedad.

Importa resaltar que El Espacio Europeo de Educación Superior pretende conseguir sistemas compatibles en todos los países de la Unión, no que éstos sean iguales; que la universidad tenga una apariencia más práctica y se convierta en una escuela de futuros profesionales con una investigación rentable; que se homologuen la forma de enseñar y sus contenidos; que los alumnos sean más participativos y los profesores se impliquen más con las actividades que se desarrollan fuera del aula.

Bolonia persigue que el estudiante pase a ser protagonista de su proceso de aprendizaje, trasladando el centraje en el profesor al centraje en el alumno, lo no que implica de ninguna manera que el profesor adquiera un segundo plano, sino que cambia su rol, pasando éste a ejercer una función mucho más tutorial, más estratégica (estratega del aprendizaje), tanto dentro de la universidad como fuera de ella.

Los planes de estudio, la formación se adaptará a la demanda de la sociedad, a la realidad socio-laboral y tendrá como objetivo la empleabilidad; aquí es donde el binomio universidad/puesto de trabajo adquiere su verdadero valor; se conjura la dicotomía entre teoría y práctica, entre conocer y hacer. Por ello, los objetivos son sustituidos por competencias profesionales, es decir, ya no se trata de conseguir un conjunto de conocimientos y prácticas sino de adquirir un conjunto de saberes, procedimientos, estrategias, métodos, actitudes, aptitudes y valores combinados en el sentido de que el alumno ha de saber hacer (y poder hacer, y querer hacer), saber estar (y saber ser) para el ejercicio profesional. Es este dominio lo que le hace capaz de actuar eficazmente en situaciones profesionales. La competencia abarca, pues, tanto el ámbito académico, como el profesional y personal. Esa dimensión personal cobra un importante protagonismo y como consecuencia, la incidencia en valores, como el compromiso, la responsabilidad, la implicación.

Que se evalúen competencias supone que en la nueva universidad no sirve el método tradicional de exámenes que miden adquisición de conocimientos, porque no se evaluarán sólo éstos, sino los resultados del aprendizaje en un sentido más global, con más variables.

Pero debemos ser muy conscientes de que el proceso será lento y las adaptaciones complicadas y no exentas de fricciones inherentes a un cambio de esta naturaleza: principalmente en el profesorado y en el alumnado, quienes pasan de meros espectadores del cambio a actores que deben interpretar personajes muy diferentes a los que venían desempeñando en la obra. Miralles dice que todo progreso comporta un retroceso, lo que denomina las consecuencias del “culatazo”. Y ahí es donde cavilo: debemos controlar el ritmo del cambio y las adaptaciones de los actores para que el “culatazo” sea controlable, asimilable.

Por otra parte, esta importante apuesta de futuro obliga a replantear y alterar todo el sistema educativo, desde primaria a bachillerato, no sea que hayamos conjurado el divorcio universidad/sociedad y lo sustituyamos por el de enseñanzas media/superior: ¿serán realmente conscientes nuestros políticos de este crucial reto al abordar el pacto educativo, en vez de distraerse en detalles que poco o muy poco tienen que ver con lo que aquí hablamos?

Vía: Miguel Angel Heredia Garcia. Presidente de la Fundación Piquer

miércoles, mayo 26, 2010

Excesiva burocracia en la docencia


Cerca del 85 por ciento del profesorado considera "excesiva" la burocracia en los centros de la Comunidad de Madrid, según se desprende de una encuesta que ha realizado ANPE-Madrid entre profesores de la Enseñanza Pública de la región para saber cómo perciben la burocracia en los centros.
Así, son los profesores de Secundaria los que más optaron por esta opción al ser preguntados por la cuestión (un 87,18 por ciento) frente al 83,92 por ciento de Primaria. En esta etapa, además, sólo el 13,29 por ciento considera que la burocracia es suficiente mientras que en Secundaria, este porcentaje se reduce al 10,26 por ciento.
Por otro lado, los profesores piensan que la burocracia afecta fundamentalmente a los tutores (71,81 por ciento), seguidos de los demás profesores (48,40 por ciento) y de los equipos directivos (32,98 por ciento). El coordinador se lleva un 20,74 por ciento y el jefe de departamento, un 12,23 por ciento.
Además, el profesorado percibe no sólo que el papeleo es excesivo, sino también "perjudicial" para el ejercicio de su profesión. Preguntados por si el exceso de burocracia perjudica de alguna manera su labor docente, el 67,03 piensa que mucho, frente al 28,57 que dice que sólo afecta algo.
Según ANPE-Madrid, a lo largo del curso escolar los docentes se ven obligados a dedicar "mucho tiempo" a cumplimentar informes, planes y documentos meramente estadísticos e informativos, "sin tener constancia de que esto sirva para mejorar la calidad de su trabajo", y el tiempo destinado a las tareas burocráticas "se resta a la atención directa al alumnado y a la preparación específica de las clases".
Para el sindicato de profesores, mejorar la calidad efectiva de la enseñanza y rentabilizar el trabajo de los profesores implica "reducir al mínimo indispensable las tareas burocráticas, y favorecer el desarrollo de la labor propiamente docente y la atención directa a los alumnos".
Por ello, ANPE-Madrid exigió la dotación en todos los centros de personal administrativo y de servicios para llevar a cabo todas las tareas que no sean específicas de la labor docente.
La encuesta se enmarca en la campaña 'Menos burocracia, más docencia', iniciada por ANPE en marzo con el fin de llamar la atención sobre la "ingente cantidad" de documentos administrativos que deben cumplimentar los profesores de todos los niveles educativos, y exigir la disminución de las tareas burocráticas que se realizan en los centros.

Vía: Europa Press

jueves, mayo 20, 2010

Un glosario on line sobre Educación para la Ciudadanía


Un grupo de expertos del grupo 'Investigación Didáctica' de la Universidad de Sevilla (US), coordinados por el profesor Juan Antonio Morales Lozano, están concluyendo un glosario 'on line' que recoge conceptos clave en materia de educación para la ciudadanía.

En una nota, Andalucía Innova explicó que en este documento se recopilarán todos aquellos términos que permitan delimitar la definición de Educación para la Ciudadanía, al mismo tiempo que fijar sus contenidos y su campo de actuación.

Esta herramienta pedagógica, que cuenta con la supervisión de un comité de expertos multidisciplinar, está dirigida fundamentalmente al profesorado como material de apoyo a la hora de planificar la formación social y cívica de sus estudiantes y enseñar valores democráticos y constitucionales.

Junto con este glosario temático, los investigadores de la Hispalense han diseñado otros recursos multimedia con el objetivo de cubrir aspectos sobre la materia que no han sido abordados aún. Para ello, utilizan las nuevas tecnologías para poder así recabar toda la documentación (proyectos, estudios, análisis) existente hasta la fecha y ponerla a disposición de la comunidad educativa, especialmente al profesorado, desde una plataforma web.

La puesta en marcha de este proyecto de excelencia, titulado 'Los centros educativos y la Educación para la Ciudadanía. Diseño de materiales y recursos tecnológicos' y financiado con 75.500 euros por la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia de la Junta de Andalucía, comenzó con una revisión bibliográfica, un análisis documental, así como una recopilación de proyectos y experiencias.

Vía: Europa Press
Visita la amplia red de recursos didácticos en www.programacionesdidacticas.com

jueves, mayo 13, 2010

Guión para elaborar unidades didácticas (útil para oposiciones)



1.- INTRODUCCIÓN:
§ Presentación y justificación de la U.D.
§ Contextualización: Centro, PEC, PCC.
§ Tema en el currículo: Integración horizontal (en el mismo curso) y vertical (en la etapa).
§ Previsión de la extensión temporal y adecuación.

2. - OBJETIVOS DIDÁCTICOS:
§ Planteamiento.
§ Conexión con OGE o capacidades, y OGA.
3. - CONTENIDOS:
§ Conceptuales, procedimentales o actitudinales.
§ Relación con temas transversales.

4. - METODOLOGÍA:
§ Propuesta metodológica y estrategias didácticas.
§ Selección de actividades: de conocimientos previos, introductorias/ motivadoras, de
enseñanza/ aprendizaje, de refuerzo, de ampliación,…
§ Atención a la diversidad: Tratamiento alumnos NEE (Adaptaciones Curriculares No
Significativas, Significativas, etc.)
§ Selección de materiales.
§ Organización de espacios y agrupamientos.

5. - EVALUACIÓN:
§ Evaluación Inicial.
§ Criterios de evaluación: coherente con objetivos y contenidos.
§ Instrumentos de evaluación.
§ Autoevaluación.
§ Evaluación formativa: cambios en la programación.
§ Evaluación sumativa: Pautas para el informe de evaluación.

6. - CONCLUSIONES: Sugerencias y reflexión.

7. - BIBLIOGRAFÍA.

miércoles, mayo 05, 2010

Se necesitan medidas organizativas de Centro para el desarrollo de competencias básicas



El trabajo en las áreas y materias del currículo para contribuir al desarrollo de las competencias básicas debe complementarse con diversas medidas organizativas y funcionales, imprescindibles para su desarrollo.


Así, la organización y el funcionamiento de los centros y las aulas, la participación del alumnado, las normas de régimen interno, el uso de determinadas metodologías y recursos didácticos, o la concepción, organización y funcionamiento de la biblioteca escolar, entre otros aspectos, pueden
favorecer o dificultar el desarrollo de competencias asociadas a la comunicación, el análisis del entorno físico, la creación, la convivencia y la ciudadanía, o la alfabetización digital. Igualmente, la acción tutorial permanente puede contribuir de modo determinante a la adquisición de
competencias relacionadas con la regulación de los aprendizajes, el desarrollo emocional o las habilidades sociales.


Por último, la planificación de las actividades complementarias y extraescolares puede reforzar el
desarrollo del conjunto de las competencias básicas.
Recopilación sobre competencias básicas en: