miércoles, junio 18, 2008

Educación maltrecha


El modelo educativo heredado de la dictadura era pobre de contenidos, pedagógicamente nefasto, ideológicamente ridículo, cruel, sexista y clasista. Eran entonces los directores de los institutos quienes contrataban a los profesores interinos previo informe a la Delegación Provincial de Educación, lo que, en mi caso, hizo que tuviese a personas sin titulación superior alguna dándome clases de matemáticas, lengua, francés, física y química o ciencias. Nosotros no sabíamos, la verdad es que tampoco mostrábamos un interés desaforado por aprender –hablo del periodo que va de 1969 a 1976-, pero quienes debían enterarnos de cada materia no tenían –en muchos casos- ni la más remota idea de lo que hablaban. Salimos cojitrancos, medianamente formados en aquellas asignaturas que impartían –contra el régimen- profesores vocacionales; deformados y marcados para siempre en las demás. Hoy cuando veo un examen de matemáticas de segundo de bachiller, es como si estuviera leyendo chino. Sin embargo, acabé el bachiller superior brillantemente. Por diversas razones, la democracia no ha cumplido con uno sus fundamentos básicos: Dar a los ciudadanos una educación de calidad que les permita ejercer como tales y desenvolverse adecuadamente en todos los campos de la vida. Hasta la fecha, ningún gobierno se ha decidido a presentar unos presupuestos en los que la educación pública sea, a mucha diferencia, la principal prioridad: Ni el Gobierno central, que cada día pinta menos, ni los gobiernos autónomos que son quienes de verdad tienen las competencias y en muchos casos han dilapidado el dinero en obras inútiles mientras metían a los chicos y a los profesores en chabolas tercermundistas. Ni siquiera la fisonomía de las escuelas ha cambiado respecto a la de los últimos años del franquismo, mucho menos los medios con que se cuenta ....seguir leyendo

Vía: Pedro L. Angosto. El Plural.es

technorati,tag: educación

2 comentarios:

dutti dijo...

No se de que nos quejamos, si soy de los que pienso que torpedeamos el sistema educativo desde dentro.

Observo en mi centro actitudes de compañeros, que su bandera es la progresía, como hacen dejación de funciones: absentismo, elaboración del proyecto de centro, dormitando en claustros y reuniones de ETCP y equipos docentes...

Después luchan desaforadamente por la escuela inclusiva y los primeros que se excluyen son ellos.

Abogo por el esfuerzo, la dedicación y la superación, con buenas dosis de autoridad y disciplina.

En la nueva elaboración de los proyectos educativos, observaba como muchos de estos progresistas gritaban porque los programas vengan dados, en lugar de adaptarlos y contextualizarlos.

dutti dijo...

No se de que nos quejamos, si soy de los que pienso que torpedeamos el sistema educativo desde dentro.

Observo en mi centro actitudes de compañeros, que su bandera es la progresía, como hacen dejación de funciones: absentismo, elaboración del proyecto de centro, dormitando en claustros y reuniones de ETCP y equipos docentes...

Después luchan desaforadamente por la escuela inclusiva y los primeros que se excluyen son ellos.

Abogo por el esfuerzo, la dedicación y la superación, con buenas dosis de autoridad y disciplina.

En la nueva elaboración de los proyectos educativos, observaba como muchos de estos progresistas gritaban porque los programas vengan dados, en lugar de adaptarlos y contextualizarlos.