sábado, septiembre 30, 2006

La educación temprana sería clave para el desarrollo económico


En un estudio del Banco Mundial llamado “Más allá del crecimiento económico”, se sostiene los gobiernos gastan fondos públicos en educación porque creen que una población con mejor educación contribuirá un desarrollo más rápido. Los empleadores pagan la capacitación de sus empleados porque esperan cubrir el costo correspondiente y obtener ganancias adicionales al aumentar la productividad. Y muchas personas están dispuestas a destinar tiempo y dinero a la educación y la capacitación porque, en la mayoría de los países, quienes tienen mejor educación y conocimientos especializados ganan más. La gente educada y especializada suele estar en condiciones de producir más o de generar una producción más valiosa en el mercado; los empleadores generalmente lo reconocen así al pagarles salarios más altos. Sin embargo, se señala que los beneficios económicos de la educación no son uniformes. Pueden ser menores si: -La calidad de la educación es deficiente o los conocimientos y las aptitudes adquiridos en la escuela no coinciden con la demanda del mercado. -La demanda de capital humano es insuficiente debido a la lentitud del crecimiento económico. -Deliberadamente se abonan salarios similares a trabajadores con distintos niveles de educación y aptitudes, a fin de mantener una relativa igualdad en las remuneraciones; es lo que solía suceder, por ejemplo, en los países con economía de planificación centralizada. Bailey, en Educación, Cambio Tecnológico y Crecimiento Económico sostiene que la importancia de la educación en relación con el cambio tecnológico y la productividad es al mismo tiempo obvia y difusa. Bailey señala que la política del sector público debe tener un foco nacional e internacional. En primer lugar, el gobierno debe establecer prioridades razonables para la distribución de fondos, basada en las tasas de retorno y en las etapas de desarrollo. A nivel más básico, no tiene mucho sentido tratar de convertirse en un exportador de alta tecnología, ni de dar grandes subsidios a la educación terciaria, cuando la educación primaria todavía es insuficiente. Por otro lado, la Organización para el Desarrollo y la Cooperación Económica (OCDE), señala que cada vez se le da más importancia a las cuestiones relacionadas con los servicios de educación y cuidado de la primera infancia (EFEC). Identifica como factores inmediatos que hacen que los gobiernos le presten atención a cuestiones relacionadas a ECEC a los siguientes: -el deseo de aumentar la participación que el trabajo de la mujer tiene en el mercado; -conciliar la responsabilidad del trabajo y la familia sobre bases más equitativas para las mujeres; -enfrentar los problemas demográficos que afectan a los países de la OCDE (en particular la caída de la tasa de fertilidad y el envejecimiento general de la población); - la necesidad de encarar los problemas de la pobreza de la infancia y su desventaja educacional. -Dado que la prosperidad económica depende de que la relación empleo / población se mantenga alta, el deseo de incorporar más mujeres al marcado laboral ha sido un motor clave del interés del gobierno en expandir los servicios de ECEC. Los gobiernos europeos, en particular, han puesto en su lugar políticas sobre la familia y los niños para ayudar a las parejas a tener hijos y colaborar con los padres en combinar el trabajo y las responsabilidades familiares. -Otro factor que despierta el interés del gobierno en ECEC es la inmigración. La inmigración hace un importante aporte a las economías pero también puede aumentar los problemas en el terreno laboral, social y educativo. La OCDE propone diez áreas de opciones políticas que los gobiernos y las principales partes interesadas en ECEC deberían considerar: • Ocuparse del contexto social del desarrollo de la primera infancia: los que dictan las políticas relativas a la primera infancia pueden organizar los servicios para los niños de un modo que resulte útil para alcanzar objetivos sociales y económicos importantes, como por ejemplo, asegurar la provisión de mano de obra, la igualdad de oportunidades para las mujeres, el bienestar familiar y la inclusión social. Los servicios bien organizados brindarán apoyo a los padres en la crianza de los hijos, brindarán oportunidades de trabajo a las mujeres y facilitarán la inclusión de las familias de bajos ingresos y de inmigrantes en la comunidad y en la sociedad. • Colocar el bienestar, el desarrollo temprano y el aprendizaje en el centro del trabajo de ECEC, a la vez que se respetan las iniciativas y las estrategias naturales de aprendizaje de los niños: El bienestar y el aprendizaje de los niños son objetivos esenciales de los servicios para la primera infancia, pero los servicios para los niños menores de tres años han sido, con frecuencia, un complemento de las políticas relativas al mercado laboral, mientras que los niños de entre 5 y 7 años de edad y entre 1 y dos años y medio están asignados a servicios con agendas de desarrollo muy limitadas. Paralelamente, los servicios de educación temprana con frecuencia han colocado a los niños de entre 3 y 6 años en clases de pre-escolaridad, caracterizadas por índices donde el número de niños es muy elevado con respecto a la cantidad de personal, los maestros no tienen capacitación en la problemática de la primera infancia, el ambiente de aprendizaje es pobre, y el personal para cuidado es casi inexistente. • Crear las estructuras de control necesarias para verificar la responsabilidad del sistema y para asegurar la calidad: Los siguientes son ejemplos de estructuras de control necesarias: unidades de política sólidas, con amplia experiencia; una oficina para reunir datos y para monitoreo; una agencia de evaluación; una autoridad de capacitación; un cuerpo de inspectores o de asesoría pedagógica, etc. Algunas de estas estructuras tienden a estar ausentes en los sistemas de ECEC, incluido, en muchos países, un consejo nacional de investigación de ECEC. Es necesario contar con fuertes inversiones para investigar, reunir datos y monitorear a fin de asegurar la fundamentación de las políticas que se formulen, la reforma del sistema y el desarrollo de una estructura integral de provisión de servicios. • Desarrollar con las partes interesadas lineamientos amplios y normas curriculares para todos los servicios de ECEC: Los marcos guía ayudan a promover un nivel de calidad más parejo en todos los grupos de edades y en todo tipo de servicios; a guiar y apoyar al personal profesional; y a facilitar la comunicación entre el personal y los padres. Los marcos ganan en efectividad cuando están preparados conjuntamente por los principales interesados. En general, proponen orientaciones pedagógicas amplias en lugar de detallar qué debería enseñarse; e identifican objetivos en todas las áreas de desarrollo. Dos enfoques pedagógicos parecen particularmente importantes para el bienestar y aprendizaje de los niños: concentrarse en las iniciativas del niño, incluido el respeto por las estrategias de aprendizaje naturales del niño; y el uso amplio de actividades de comprensión auditiva, trabajo de proyecto y documentos cuando se trabaja con niños pequeños. • Basar las estimaciones de los fondos públicos en la obtención de logros pedagógicos de calidad: El monto de inversión pública por niño en el inicio de la etapa educativa va desde bastante menos de la inversión por niño en escolaridad primaria hasta igualar esa cifra, aunque los más pequeños necesiten más personal que los niños mayores, y generalmente permanezcan más horas en los servicios. De acuerdo con costos estimados confiables, la mayoría de los países necesita duplicar la inversión anual por niño para asegurar una proporción aceptable entre el número de niños y la cantidad de personal y el número de personal altamente calificado. La inversión debería orientarse al logro de objetivos pedagógicos de alta calidad, en lugar de a la simple creación de lugares. • Reducir la pobreza y exclusión infantil mediante políticas fiscales, sociales y aumentar los recursos dentro de programas universales para niños con diversos derechos de aprendizaje. Los servicios para la primera infancia son particularmente importantes en los niños con diversidad de derechos de aprendizaje, ya sea que éstos deriven de discapacidades físicas, mentales o sensoriales o de desventajas socioeconómicas. Sin embargo, los programas destinados a ayudarlos, son, con frecuencia, irregulares, cuentan con pocos fondos y no incluyen todo lo necesario. La investigación sugiere que la inclusión en programas universales puede ser el enfoque más efectivo para estos niños y sus familias y que la inclusión exitosa requiere más fondos, una relación más baja entre el número de niños y el número de personal, personal especializado y pedagogos. Los programas con un destino específico segregan, pueden estigmatizar y generalmente fracasan en proveer de lo necesario a muchos de los niños elegibles para programas especiales. • Alentar la participación de la familia y la comunidad en los servicios a la primera infancia: las familias juegan un papel central en la crianza y educación de los hijos, especialmente en la primera infancia. Deberían recibir ayuda de los centros para la primera infancia para apoyar el desarrollo y el aprendizaje de sus hijos. La continuidad de la experiencia de los niños en los diferentes medios se ve muy enriquecida cuando los padres y los miembros del personal intercambian información en forma regular y adoptan enfoques coherentes con respecto a la socialización, rutinas diarias, desarrollo y aprendizaje de los niños. Es importante que la comunidad participa en la etapa pre-escolar, no sólo para brindar servicios más amplios y derivaciones a especialistas cuando sea necesario sino también como un espacio para la colaboración y la participación de los padres. • Mejorar las condiciones laborales y la educación profesional del personal de ECEC: para que los servicios sean de calidad, resulta clave cuidar el nivel de contratación del personal para la primera infancia, su educación profesional y condiciones laborales. En varios países, este cuidado también es crítico para el desarrollo de la fuerza de trabajo y la sustentabilidad a largo plazo de la contratación en los servicios de la primera infancia. A partir de los estudios de OCDE, surgió un número de debilidades en las políticas de personal: escasa contratación y paga insuficiente, especialmente en los servicios de cuidado infantil; falta de especialización en la pedagogía de la primera infancia y en los sistemas de educación pre-primarios; la casi desaparición del elemento masculino en la fuerza de trabajo; el fracaso de los equipos pedagógicos en reflejar la diversidad de los vecindarios que atienden. • Proveer autonomía, fondos y apoyo a los servicios para la infancia. Una vez que se han decidido los objetivos y los parámetros de los servicios para la primera infancia en los documentos nacionales que brindan el marco regulatorio, los educadores y los servicios deberían tener la autonomía de planificar y elegir o crear el plan de estudios que consideran apropiado para los niños bajo su cuidado. Un presupuesto independiente y la libertad de lograr resultados a nivel nacional permiten al personal bien capacitado asumir la responsabilidad por elecciones pedagógicas que sirven adecuadamente a los niños a su cuidado. El apoyo ministerial a los enfoques participativos del desarrollo de la calidad, como la preparación de la documentación necesaria, puede elevar la comprensión y la motivación del personal. • Aspirar a sistemas de ECEC que apoyen, de manera amplia, el aprendizaje, la participación y la democracia. Es importante que en los sistemas para la primera infancia se reflejen intereses de la sociedad más amplios, entre ellos el respeto por los derechos de los niños, la diversidad y un mejor acceso para niños con necesidades especiales y adicionales de aprendizaje. En un nivel central, la prueba de un enfoque democrático será extender las iniciativas del niño y apoyar el derecho básico de los padres de comprometerse en la educación de sus hijos. En este enfoque, los centros para la primera infancia se convierten en un espacio donde los valores intrínsecos de cada persona se reconocen, donde la participación democrática se promueve, así como también el respeto por el medio ambiente que compartimos. Aprender a ser, aprender a hacer, aprender a aprender y aprender a vivir juntos deberían considerarse elementos críticos en el viaje de cada niño hacia el desarrollo humano y social.
Via: ADN Mundo; blogalaxia,tags:

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