jueves, junio 08, 2006

Crisis de autoridad en la familia



Con frecuencia se suele hablar de crisis de la familia y dentro de ésta, de una crisis de la autoridad de los padres. Para analizar este problema podemos reflexionar en las limitaciones personales, en el abandonismo, en la autoridad arbitraria y en el paternalismo.
Etimológicamente, la palabra autoridad se deriva de auctor y de augere (aumentar, hacer crecer). Vendría a ser la fuerza para sostener y acrecentar a los hijos y su desarrollo personal. La autoridad es una influencia positiva que sostiene y acrecienta la libertad y responsabilidad de cada hijo. A veces la autoridad implica tomar decisiones y en otras ocasiones hay que sancionar. Pero a veces cuesta tomar decisiones y aplicar premios y castigos en orden a la educación de los más pequeños.
Por su gracia de estado, los padres tienen la autoridad derivada de su responsabilidad de ser los primeros educadores y necesitan saber que son capaces de ejercerla y que deben hacerlo por amor a sus hijos.
Pero surgen dificultades de diverso tipo. A veces les falta energía, fortaleza y constancia para tomar decisiones y sostenerlas posteriormente. Otras veces les falta confianza en ser obedecidos, porque no se han preocupado en enseñar a obedecer a sus hijos desde las edades tempranas, porque la obediencia no es algo pueril, sino algo necesario en todas las edades.
Otra dificultad es la incongruencia o incoherencia entre lo que sabemos que se debe hacer y lo que hacemos en realidad. La incoherencia es la limitación personal que más afecta negativamente en la autoridad-prestigio de los padres.
Otro aspecto a considerar es el autoritarismo o ejercicio arbitrario de la autoridad. Es una autoridad que no se ejerce en función de las necesidades de los otros, sino en los propios gustos, prejuicios y manías personales. Dado el rechazo y rebeldía que origina el autoritarismo, se termina en el abandono del ejercicio de la verdadera autoridad. Es el abandonismo.
El paternalismo se caracteriza en una protección del hijo y hacer lo que tendría que hacer el chico en cuanto al pensamiento, a la decisión e incluso a la acción, en lugar de orientarle y exigirle según sus posibilidades.
Ante estas dificultades, ¿qué se puede hacer? Pienso que poner todos los medios humanos y sobrenaturales para adquirir la fortaleza, la capacidad de decisión y la coherencia personal.
Vía: Arturo Ramo; Aplicaciones.info; blogalaxia,tag: familia
Referencia en: educacion.suprglu.com

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