martes, febrero 14, 2006

En la universidad se copia con métodos electrónicos. ¿Y en secundaria?


Una alumna de la Facultad de Económicas y Empresariales podría perder hasta un año de carrera después de que su profesor la sorprendiera hace pocos días valiéndose de un pinganillo conectado a un teléfono móvil para copiar en un examen.
Como ella, cada vez son más los estudiantes aragoneses que aplican las últimas tecnologías a la picaresca en las aulas. Lo último es recurrir a las chuletas electrónicas, o a los pinganillos, pequeños receptores de audio que se ocultan en la oreja y permiten contactar con un compañero que sopla las respuestas a distancia.
El tirón de estos artilugios es tal, que ya hay quien los alquila en la universidad para sacar rentabilidad a su alto precio (los modelos más fiables se venden por 700 euros), según confirmaron a 20 minutos alumnos y profesores de Zaragoza.
Las consecuencias de ser pillado mientras se usan son, sin embargo, muy graves y suelen derivar en expedientes académicos e incluso en asignaturas completas suspendidas de forma automática durante varias convocatorias. Éste podría ser el caso de la alumna de Empresariales que fue sorprendida en los exámenes de enero usando el pinganillo.
Su profesor ya le ha notificado el suspenso directo en la convocatoria de este curso y ahora deberá afrontar una comisión de docencia. De la decisión de este tribunal universitario dependerá el castigo definitivo.
¿Estará pasando igual en bachillerato y ciclos formativos?
Vía:20 minutos. blogalaxia,tags:
;

No hay comentarios: